FACULTAD DE CIENCIAS HISTORICOS SOCIALES
ESCUELA PROFESIONAL DE
TRABAJO SOCIAL
ASIGNATURA: Políticas Sociales
TEMA: “Modelos de Desarrollo”
AÑO DE ESTUDIOS: 2do
B
EQUIPO DE TRABAJO:
Aliaga Chavez Edith Ximena
Escalante Alarcon Sandra Dolores
Manrique Casazola Isabella Alison
Vargas Anconeira Gina Evelyn
Zela Chambilla Ruth Noemi
Arequipa – Perú
2018
INDICE
Un modelo
de desarrollo es un tipo de programa que pretende desarrollar la economía de un
país y promover el progreso de un pueblo. El mismo se basa fundamentalmente
en un aumento de la inversión, circunstancia para la que requiere un incentivo
importante al crédito. Se trata de un marco de referencia para los encargados
de elaborar las políticas públicas de un país.
La noción
de modelo agroexportador tiene que ver con el desarrollo del sistema mundial
económico de fines del siglo XIX. Este sistema se basaba en la división mundial
entre países centrales y países periféricos o productores. Mientras que los
segundos se especializaron en la producción y exportación de materias primas y
de elementos básicos (especialmente agrícolas) asumían el rol de proveerle a la
metrópoli de los alimentos que necesita, en un rol similar al que ocupaba la
américa hispana durante la colonia. Mientras los primeros se dedicaron a la
producción de productos manufacturados o más complejos que se vendían a mayor
precio que las materias primas y que, por lo tanto, permitieron que las
potencias europeas y Estados Unidos se hicieran con gran capital.
Este modelo hizo que países latinoamericanos se insertaran, y se acomodaran en
el nuevo mercado mundial. Argentina fue el principal exportador de productos
agrícolas. El modelo agroexportador instauró un importante flujo
económico entre algunas potencias industriales como Gran Bretaña, Francia o los
Estados Unidos y las naciones jóvenes latinoamericanas, modelando la sociedad
de estas últimas en base a una economía exportadora.
El modo
aceitado en que este sistema económico se desarrolló permitió que la
circulación de capital entre las regiones más poderosas y las menos poderosas
se mantuviera por más de cincuenta años. Sin embargo, la crisis capitalista de
1930 que hizo a países como Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia caer en una grave
depresión económica cortó la circulación de inversiones hacia los países
periféricos. De este modo, los países latinoamericanos como la Argentina
debieron buscar el modo para sustituir ese modelo agroexportador por uno de
consumo interno que permitiera colocar toda la producción local en el mercado
de cada región.
A lo largo de su existencia, el modelo agroexportador permitió el crecimiento
(aunque no el desarrollo) económico de Argentina, convirtiéndola en aquella
región por lo que para la época era famosa: "el granero del mundo".
Algunas de
las características más notables del modelo agrario-exportador fueron las
siguientes:
a) Dependencia
del mercado externo
El hecho
de que Argentina fuera un país periférico en la economía capitalista mundial, facilitó que los
países europeos industrializados tuvieran un excesivo poder de decisión sobre
la economía argentina.
En Europa
se determinaban los precios y se decidía dónde iban a las inversiones para
definir la forma y la extensión de la producción de los países periféricos.
Esta dependencia económica hizo que Argentina no desarrollara su industria
durante largos años.
b) La
producción agropecuaria y los latifundios
La
producción que se destinaba a los países centrales se producía en las extensas
zonas rurales de la región pampeana argentina, llamados latifundios.
c) El
rol del Estado
La demanda
de los productos agropecuarios de Argentina no eran condiciones suficientes
para que la producción creciera y se mantuviera en el tiempo. Para ello, el
Estado tuvo que intervenir para que el funcionamiento del modelo agroexportador
funcionara y garantizar la circulación de bienes por todo el territorio.
También se
expandió el sistema de transportes, especialmente el ferroviario, y se estimuló
la inmigración extranjera para aumentar la capacidad de fuerza de trabajo.
d) La importancia de los capitales extranjeros
La
inversión de las economías centrales fueron fundamentales para que se
desarrollara el modelo agroexportador. Se destinaron en primer término a
mejorar los medios de transporte y a aumentar la comercialización de los
productos en el mercado mundial.
Las
inversiones provenían principalmente de Gran Bretaña, país responsable de la
expansión del sistema ferroviario y de la modernización del puerto de Buenos
Aires. Además, se crearon bancos y grandes frigoríficos que facilitaron la
exportación de productos de calidad hacia Europa.
e) Inmigración
A mediados
del siglo XIX, Argentina no contaba con la suficiente mano de obra para
explorar las tierras pampeanas. El crecimiento natural de la población implicaba
esperar demasiado tiempo, por lo que la solución fue incorporar a miles de
extranjeros.
Hasta
1914, ingresaron más de tres millones de personas al puerto de Buenos Aires, y
la gran mayoría se radicó en los campos pampeanos.
f) Un
país desequilibrado
El modelo
agroexportador fue en gran medida el responsable del desequilibrio regional que
sufre Argentina. Esto se debe a que Buenos Aires centralizó el puerto y allí se
ubicaron los grupos económicos más poderosos, mientras que en la región
pampeana se ubicaron los trabajadores.
De ese
modo, las regiones de la Argentina que no abastecían al mercado mundial se
volcaron a satisfacer las demandas de Buenos Aires y las regiones pampeanas,
tal fue el caso de Tucumán con el azúcar y Mendoza con el vino.
·
Industrias
que se dedicaban a las materias primas para su exportación.
·
Industrias
frigoríficas.
·
Industrias
dedicadas a los insumos del sector agropecuario (por ejemplo, talleres
ferroviarios y máquinas agrícolas).
·
Industrias
de vestimentas y alimentos.
Gran Bretaña y Argentina
tenían una relación comercial que se remonta a los tiempos coloniales. El trato
era sencillo: Argentina producía materias primas y Gran Bretaña vendía las manufacturas.
Sin embargo, la Primera Guerra Mundial dio por finalizado este intercambio y
puso en evidencia las dificultades y limitaciones del modelo agroexportador.
Argentina se declaró neutral durante la
guerra, pero sufrió de todos modos las consecuencias. Los ingresos aduaneros disminuyeron
drásticamente y se empezó a sentir la ausencia de productos importados.
El
entonces presidente Victorino De La Plaza hace un intento de sustitución de
importaciones que no fue suficiente para modificar el perfil
agroexportador del país.
En
plena guerra, Gran Bretaña tuvo que priorizar su mercado interno sobre las
necesidades de los países extranjeros. En un giro sin precedentes, Estados
Unidos aprovecha la situación y comienza a vender manufacturas y a invertir en
Argentina.
En
1930 comienza la crisis económica mundial que tiene su epicentro en Estados
Unidos. La fuerte caída de las acciones de Wall Street disminuye en un 25% el
Producto Bruto Interno de Estados Unidos, mientras que la desocupación alcanza
el 25%.
Esta depresión económica se contagia
rápidamente al resto del mundo y los países comienzan a cerrar sus economías y a dedicarse
principalmente a producir para el mercado interno.
Argentina se ve increíblemente
afectada por esta crisis, dada su dependencia del mercado internacional. Por
ese entonces, el valor de las exportaciones se redujo a la mitad con una
consecuente baja de la entrada de divisas.
El modelo
agroexportador estaba basado en la demanda externa. Al disminuir la demanda en
1930, las importaciones caen de forma drástica y el país debe replantearse cómo
reemplazar las importaciones.
Por lo
cual, Argentina necesita cambiar el modelo económico y pasar de la exportación
de productos agropecuarios a la llamada sustitución de importaciones, también
conocido como “modelo sustitutivo de importaciones”.
Este nuevo
modelo trajo consigo una caída del sector agropecuario y el desarrollo del
sector industrial, que absorbió a las personas desempleadas por la economía
agropecuaria. Esto produjo que, desde 1930 a 1970, la cantidad de toneladas que
produce el campo argentino sea exactamente la misma: 20 millones.
Para
resumir, se podría decir que la crisis del modelo agroexportador se debió
principalmente a:
-Los
límites de la propia producción en la región pampeana.
-La crisis
internacional que lleva a la caída de los precios de las materias primas y al
cierre de las economías mundiales.
-El
incremento de la población, que llevó a un consumo interno más grande.
·
Exportaciones
agropecuarias
La
cantidad y el costo de los productos del agro dependían del mercado externo,
que, por supuesto, estaba condicionado por las crisis y las bonanzas económicas
los países europeos más importantes. Esto limitó el desarrollo del país y trajo
consecuencias sociales que repercuten hasta la actualidad.
El
comienzo del endeudamiento externo
La deuda
externa es una parte fundamental para el desarrollo de la economía agroexportadora.
El país se endeudó a través de créditos difíciles de pagar, que potenciaron los
problemas fiscales.
Los
requisitos para acceder a dichos créditos y desarrollar la economía argentina
terminaron por convertirse en la traba mayor para que el país se desarrollara.
Podemos
ubicar la puesta en marcha de este modelo de desarrollo, orientado a satisfacer
la demanda interna gracias a la estimulación de la capacidad de compra de los
consumidores nacionales, en el momento en que se produce la crisis
internacional ocurrida luego de la Gran
Depresión
de 1929. Dicha crisis también tuvo su impacto en nuestro territorio, ya que los
precios de los productos que exportábamos (trigo, maíz y carne) manifestaron
una abrupta caída como consecuencia de la disminución de la demanda mundial de
esos productos a causa de la recesión existente. Debido a ello, los sectores de
mayor poder en la Argentina (ganaderos y empresarios) resolvieron cambiar el
rumbo de la economía nacional. Fueron ellos quienes decidieron sustituir el
modelo agroexportador, de gran éxito entre 1850 y 1929, por otro modelo que
pudiera enfrentar la aguda contracción de la producción y el empleo.
Como las
actividades agropecuarias destinadas a la exportación ya no aseguraban la
rentabilidad suficiente, estos sectores comenzaron a incentivar la
industrialización a través de la adopción de medidas que buscaban la protección
de lo local respecto a los productos de importación, surgiendo en ese contexto
las medidas proteccionistas del Estado. Es decir que la ISI surgió en un
contexto histórico propicio, donde el orden liberal mundial había colapsado,
donde la ola globalizadora de finales del siglo XIX, así como la gran crisis
que desemboca en la depresión de los años treinta facilitaron su implementación
y un viraje en el pensamiento del desarrollo hacia adentro, de ahí que Gerald
consideró que ésta no fue forzada por el pensamiento de la CEPAL, sino que fue
una alternativa objetiva resultante de la situación internacional (Gerald,
1998).
Aunque
realmente estos factores son considerados circunstanciales (Vidal, 2007) y el
verdadero origen del modelo descansa en los límites objetivos del modelo
anterior primario exportador y en la posición que ocupaban los países
latinoamericanos en la división internacional del trabajo, el desequilibrio
externo que conducía a crisis recurrentes, con importantes recesiones, procesos
inflacionarios, obedecía al deterioro de los términos de intercambio entre los
productos primarios exportados por la periferia y los manufacturados por los
países centrales, lo que obligaba a impulsar una industrialización mediante una
estrategia en donde la acción económica del Estado juegue un papel central
además de aprovechar la cobertura internacional de la depresión y la guerra.
Entre los
principales objetivos del modelo se trataba de asignar a los agentes internos,
un papel más decisivo en la creación de una base endógena que fuera capaz de
promover el crecimiento de la economía y la industrialización dejando que las
fuerzas externas solo ocupen un papel complementario. El modelo también
pretendía elevar el nivel de empleo y que la distribución del ingreso sea
igualitaria para así poder incrementar la demanda solvente de los consumidores
y reducir la heterogeneidad estructural.
El modelo
ISI fue un modelo de desarrollo económico aplicado en muchos países
latinoamericanos luego de la crisis de 1929 y hasta 1982. La premisa básica del
modelo ISI es lograr un desarrollo a través de la industrialización que logre
el reemplazo de bienes importados por bienes producidos localmente.
La
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) fue uno de los
organismos que más impulsó el modelo ISI, trabajando directamente con los
gobiernos latinoamericanos e impulsando su aplicación. Se inició y profundo
debate entre los que adherían a las teorías de la CEPAL y quienes impulsaban un
modelo de desarrollo "hacia afuera". que busque aprovechar las
economías de escala y las ventajas comparativas de los países.
El
contexto histórico en el que surge el modelo ISI fue una situación de caída de
las exportaciones y problemas de balanza de pagos, en la que muchos países
impusieron medidas proteccionistas para proteger sus industrias. Las
principales exportaciones de los países latinoamericanos tenían precios
relativos decrecientes, lo que ocasionaba una caída de los términos de
intercambio.
Entre los
principales objetivos del modelo se trataba de asignar a los agentes internos;
estado-nación, mercado interno, empresariado, burguesía nacional entre otros,
un papel más decisivo en la creación de una base endógena que fuera capaz de
promover el crecimiento económico y la industrialización dejando que las
fuerzas externas ocupasen un papel complementario. El modelo también se
centraba en la expansión del empleo y en la distribución equitativa del ingreso
como modo de elevar la demanda solvente de los consumidores y reducir la
heterogeneidad estructural, elementos importantes del mercado interno.
El modelo
ISI atravesó dos grandes etapas en un periodo que comprendió desde 1930
hasta1982. Estas etapas con características diferentes definieron el modelo y
marcaron por más de cincuenta años al subcontinente Latinoamericano.
En la
primera etapa se logró sustituir realmente las importaciones, es decir, las
importaciones de manufactura fueron sustituidas por fabricación interna. En un
principio donde primaron las fuertes restricciones a las importaciones la sustitución
se apoyó en la demanda existente. Las devaluaciones del tipo de cambio de las
monedas y las políticas defensivas de ingreso adoptadas por los gobiernos por
las crisis facilitaron el proceso sustitutivo. Durante este período el
coeficiente de importaciones registró una baja importante, el esfuerzo de
inversión descansó fundamentalmente en inversionistas nacionales. El Estado
como agente directo mantuvo una participación decisiva desde el arranque con la
protección arancelaria de la industria, el financiamiento público de las
inversiones, la aplicación de estímulos fiscales y otras medidas.
En cuanto
a la DIT no experimentó cambios esenciales. Las exportaciones siguieron
dependiendo de los productos primarios mientras que las importaciones siguieron
siendo de productos manufacturados con la diferencia de que las
Compras de
bienes intermedios y de capital cobraron importancia relativa respecto a las de
bienes de consumos finales.
Como
consecuencia de la baja del coeficiente de importaciones los desequilibrios de
la balanza comercial fueron tolerables en ese caso. En otro orden, los
requerimientos financieros de la balanza de pagos fueron bajos tanto por el
reducido servicio de la deuda externa como por los bajos pagos a la inversión
extranjera directa, lo cual era posible debido a la mayoría en el proceso de
inversión, de la inversión nacional.
La segunda
etapa, de mayor dificultad para los países latinoamericanos se inicia hacia
mediados y fines de los años 50. Esta etapa, aunque se mantiene dentro del paradigma
de desarrollo hacia dentro comienza a presentar problemas en cuanto a su
composición, ya que, si en la primera etapa la inversión generalmente
descansaba en el capital nacional, en ésta lo hace en las empresas
transnacionales (ETN), principalmente norteamericanas.
Guillén
afirma:
“Más que
una sustitución de importaciones, era una descentralización de actividades
desde el centro hacia la periferia. Esto es así, porque a diferencia de la
etapa anterior, en que, el esfuerzo de industrialización descansó en capitales
nativos, en esta segunda etapa son las ETN, sobre todo estadounidenses, las que
comandan el proceso de industrialización”
En esta
etapa, en palabras de Guillén, las ETN capitalizaron el desarrollo del mercado
interno y se apoderaron de las ramas y actividades más dinámicas de la
industria. Esto implicó el traslado hacia el exterior de las tomas de
decisiones debilitando la conducción nacional del proceso además de limitar el
campo de acción y la influencia de las políticas económicas de los gobiernos.
“Las decisiones fundamentales para la continuación del proceso de
industrialización dejaron de estar en manos nacionales y pasaron a depender de
decisiones externas, altamente centralizadas tomadas en el ámbito de las ETN”.
Otro
aspecto cumbre en esta segunda etapa fue el hecho de que las importaciones de
bienes finales fueron sustituidas por compra de bienes intermedios y de capital
resultando que el desequilibrio comercial aumentara más rápido que el PIB
producto que estas importaciones tenían una elasticidad-ingreso superior a la
unidad. Esto provocó la búsqueda de soluciones en los empréstitos que
devinieron en la consecuente abrumadora deuda externa.
En el
sector agropecuario se produjo una paradoja de desarrollo, mientras se modificó
la estructura productiva y se constituyó la industria como eje central del
proceso de acumulación, las exportaciones continuaron sobre la base de los
productos primarios acentuando así el desequilibrio externo.
Esta
etapa, enfrentó un proceso dentro de la sustitución, difícil, ya que estuvo
plagada de efectos que contrarrestaban los postulados iniciales del modelo.
Debido a la incursión del capital de las ETN, la etapa sufrió una acentuación
de la dependencia, sobretodo en el ámbito tecnológico además de un cambio, de
un proceso nacional a uno transnacional.
En el
análisis de la ISI, como modelo, resultaría bastante endeble hablar de este
proceso en países como Nicaragua u Honduras, en términos de comprensión del
modelo, los países de mayor desarrollo relativo en América Latina en general
los del cono Sur (Chile y Argentina) y Brasil además de México en Centroamérica
brindan una idea más general de la implementación del modelo en el continente.
En lo
tocante a Argentina y Chile, Hirschman señala la ocurrencia de una
industrialización en conjunto a la desindustrialización, producto del efecto
adverso de las políticas monetarias aplicadas sobre todo después de 1978, la
más importante fue la sobrevaluación de la moneda nacional considerada como un
instrumento antinflacionario, la medida no resultó muy eficaz para tal
propósito, pero otorgó una ventaja de costo artificial a un gran conjunto de
mercancías. Entre las industrias fuertemente afectadas, no sólo estaban la
manufactura de bienes y consumos tradicionales, tales como la de textiles y
calzado, sino ciertos bienes de consumo duraderos de tecnología avanzada.
Además, el
experimento monetario elevó las tasas de interés internas lo que afectó a las
empresas nacionales más pequeñas al mismo tiempo que hacía muy atractivo el
endeudamiento externo a tasas considerablemente menores para las empresas más
grandes. En estas condiciones las industrias más grandes, bien conectadas,
prosperaron durante algún tiempo mucho más que las empresas industriales más
pequeñas puramente nacionales. Por último a medida que el tipo de cambio tuvo
que devaluarse drásticamente a principio de los años 80 y que las tasas de
interés internacionales se elevaban, por supuesto el costo de los prestatarios
externos se hizo intolerable para quienes lo habían contratado, pero al igual
que ocurrió con los bancos privados y las compañías financieras que con
frecuencia habían actuado como intermediario no se permitió que las grandes
empresas quebraran sino que los gobiernos intervinieran con garantías y diversas
operaciones de salvamento.
En el caso
de México, lo peculiar fue la gran ola de importaciones en que incurrió al
país. A fines de los años 60, se hicieron grandes descubrimientos en los pozos
viejos de petróleo, con lo que se inició la venta al exterior en grandes
cantidades y México se convirtió en un gran productor y exportador. La
acumulación considerable de divisas abrió las puertas del consumo, aumentando
considerablemente el coeficiente importador, hasta llegar incluso a superar las
exportaciones. El aumento de los precios internos unido a la negativa del
gobierno de devaluar o restringir las importaciones, rápidamente devino en una
sobrevaluación de la moneda, que generó fugas masivas de capitales. La riqueza
petrolera de México sirvió como garante para los préstamos bancarios
internacionales necesarios ante la situación descrita.
En
resumen, se generó una crisis intensa de la demanda, grandes devaluaciones y
difíciles negociaciones con los acreedores extranjeros. Por último, la
disminución del gasto público y la recesión de la economía redondearon la
crisis mexicana.
Solo
Brasil logró impulsar la política de industrialización. A pesar de que era el
mayor deudor de América Latina, utilizó los préstamos y la inversión extranjera
directa en fomentar proyectos industriales. El mejoramiento en la balanza de
pagos, se debió de manera fortuita y afortunada del mercado. Brasil desvió las
inversiones industriales de automóviles y de bienes de consumo duradero hacia
los insumos intermedios, sobre todo las industrias químico-metalúrgicas y los
bienes de capital. Aunque esto no fue suficiente para lograr factores objetivos
fundamentales del proceso, como aumentar el tamaño del mercado, erradicar la
alta concentración del ingreso o la restricción de divisas.
Analizando
el modelo desde una óptica generalizadora encontramos que desde 1950 hasta
1980, América Latina creció a una tasa media anual de casi 5,5%20. La
sustitución de importaciones logró impulsar la industria pesada en algunos de
los países más grandes de la región y creó una modesta base para el crecimiento
de la industria manufacturera interna.
Sonntag
expresó:
“Durante
las dos décadas habían conseguido tasas notorias de crecimiento económico,
impulsadas por el desarrollo industrial, incluso a veces más altas que en los
países desarrollados”.
A inicios
del modelo, en los años 40 en América Latina existían sociedades generalmente
agrarias o mineras con economías monoproductoras, con pequeños e incipientes
rasgos de industrialización. En el curso del modelo a finales de los 60, los
sectores primarios estaban más desarrollados y eran menos dependientes de un
solo producto, los sectores industriales habían crecido, se hallaban más
diversificados y contaban con sectores terciarios ampliados. En cuanto a la
inserción en el sistema mundial, ésta era menos desfavorable, había aumentado
su participación en el comercio mundial en un 12%22 debido a la diversificación
y modernización del sector primario.
En el
aspecto social se habían experimentados cambios profundos. La educación se
había masificado, incluso a niveles secundario y universitario, en el plano de
la salud las políticas sociales encaminadas al mejoramiento de éste sector
fructificaban en; el decrecimiento de la mortalidad infantil, la disminución de
las enfermedades endémicas, el aumento de la esperanza de vida y otros. También
se logró considerablemente avanzar en materia de servicios público como agua
potable, sistemas de comunicación, etc. así como en aspectos socioculturales,
estratificación social y en algunos países en procesos democráticos dentro del
ámbito político. Para redondear un gran número de avances dentro de la
estrategia de sustitución.
Aunque es
evidente que la ISI constituyó un paso de avance en un proceso de desarrollo
autóctono y nacional cimentando sus bases en el fortalecimiento del mercado
interno, modificando las estructuras productivas en parámetros más modernos y
estableciendo mejoras en los problemas de la inequidad en la distribución del
ingreso y en políticas sociales dirigidas hacia la educación y la salud, el
proceso fue considerado un fracaso como modelo de desarrollo, En sí, esto no
debería haber causado sorpresa si se tomaba en cuenta que desde un principio
éste se vio envuelto en una gran vulnerabilidad frente al exterior debido a la
sobrevaluación cambiaria que acompaño a este proceso, la cual desestímulo las
exportaciones y aumento la dependencia de importaciones de bienes intermedios y
de capital.
El proceso
desde su concepción arranco con deficiencias propias en sus postulados, de ahí
que Fajnzilber dijera: “El modelo de industrialización precedente puso de
manifiesto su carácter trunco y distorsionado en el plano del hardware, pero su
carencia fundamental tal vez haya estado localizada en el plano del software”.
La
sustitución de importaciones y la industrialización no generaron, en medida
suficiente, ventajas competitivas para acceder a los renglones más dinámicos
del mercado mundial, esto es, los vinculados con las manufacturas de mayor
contenido tecnológico.25 En otras palabras, la región no logró aumentar la
productividad en la industria con respecto a la media internacional, y por lo
tanto, eran muy raras las posibilidades de que la economía pudiera insertar
nuevos productos dentro de sus líneas de exportación. El objetivo final de la
estrategia de la ISI, cambiar el patrón de inserción de la región en el mercado
mundial, no se había alcanzado. También los ciclos de crecimiento, se tornaron
detenidos periódicamente por el estrangulamiento externo y la necesidad del
ajuste.
El
predominio de las filiales de empresas extranjeras en las áreas industriales
más complejas debilitó la capacidad de integrar la producción de bienes y
servicios con los sistemas nacionales de ciencia y tecnología y con la oferta
interna de insumos complejos. De este modo, no se desarrolló suficientemente la
capacidad endógena de asimilación y transformación de las tecnologías
importadas ni de innovación original.
La
vulnerabilidad externa fue agravada por una tendencia generalizada de desequilibrio
fiscal y creciente endeudamiento público. Estas tendencias reflejaban la baja
capacidad de arbitraje del Estado en las pujas distributivas del ingreso,
inherentes a la inestabilidad institucional prevaleciente. La política
monetaria no resistió la agresión simultánea desde el frente externo y del
deterioro fiscal y, de manera generalizada, convalidó las presiones
inflacionarias. La inflación se instaló entonces como un mal endémico durante
la fase del crecimiento hacia adentro.
Otra
deficiencia marcada la representó la heterogeneidad estructural, problema que
se originó debido a la poca capacidad de absorción de mano de obra en el sector
moderno industrial proveniente de los sectores más atrasados sobretodo de zonas
rurales o comunidades indígenas.
En sí, las
ETN trasladaron a las sociedades latinoamericanas, formas de consumo que eran
producto de los países del centro, las cuales no correspondían con el grado de
desarrollo de las fuerzas productivas en la periferia. Estas formas de consumo
contribuyeron a mantener los altos niveles de concentración del ingreso. Para
que se tenga una idea el ingreso per cápita de la quinta parte de la población
con mayores ingresos en 14 países de América Latina era de 16.726 veces más
elevado que la quinta parte con ingresos menores.
En el
plano político se alude a la falta de voluntad por parte de los gobiernos y las
clases de poder en la toma de decisiones. De esta forma, se atribuye a la
formación en los años sesenta y setenta de una oligarquía vinculada estructuralmente
con las ETN, las cuales abandonaron totalmente el proyecto de desarrollo
nacional, lo cierto es, que el problema estuvo en confiar en esta clase para el
proyecto de desarrollo. De ahí que los dependentistas más radicales como Gunder
Frank, argumentaran que el camino para lograr una estrategia de desarrollo
viable recaía en una revolución socialista para toda América Latina.
Siguiendo
en el análisis de las deficiencias, se encuentran algunos aspectos teóricos
sobre el fracaso del proceso sustitutivo, que son interesantes y dignos de
análisis, ejemplo de éstos son:27 La falta de una definición clara de
desarrollo. La teoría de la CEPAL lo que buscaba era alcanzar a las sociedades
occidentales desarrolladas manifestando una concepción material del desarrollo
vinculada a la noción del progreso de los siglos XVIII y XIX.
Un segundo
elemento refiere al mecanicismo de la teoría. En donde predominaba el
economicismo y en consecuencia la creencia de que la modernización del sistema
productivo iba a implicar una mayor movilidad social.
Otro
elemento implica la consideración tardía de la importancia de las innovaciones
científico-tecnológicas en el proceso. Ésta se basaba en la aceptación de la
tecnología proveniente de los países centrales creando la acentuada dependencia
tecnológica y por tanto económica.
Un cuarto
elemento refiere al fracaso de los propios postulados. En sí, la
industrialización sustitutiva no llegó a cumplir, prácticamente en ninguna
sociedad las tres fases previstas en la estrategia, sustitución de bienes de
consumo, intermedio y capital, pues resultó imposible que cada una de ellas
engendrara en lo fundamental las condiciones para el inicio de la próxima.
Por
último, se puso de manifiesto una cierta ingenuidad por parte del proceso en
cuanto a la percepción del modo del funcionamiento del sistema mundial, al no
interpretar el papel real que juegan los países del primer mundo en su aporte
al desarrollo de los más atrasados.
El modelo
ISI, atravesó más de cincuenta años en el Subcontinente Latinoamericano, divido
en dos etapas, éste modelo mostró señales de desarrollo en materia de
crecimiento y alguna mejoría en los aspectos sociales, aunque en el balance
realizado, se observan deficiencias importantes, incluso en factores
fundamentales que muestran el porqué del fracaso del proyecto.
Es el pensamiento que sirvió de base a la formación
del capitalismo y que promulga el individualismo y la libertad de empresas.
Surge después de aproximadamente 40 años, en los 70 a raíz de la crisis que se
encuentra la economía a nivel mundial.
Para la mayoría de los
economistas críticos y las corrientes de pensamiento económico alternativo la
crisis estructural de los años setenta marcó el inicio de una nueva etapa que
se ha convenido en llamar neoliberal. Hablamos entonces de un
cambio en la configuración de la economía capitalista, que desde el final de la
segunda guerra mundial y hasta los años setenta había estado gestionada a
partir de un ideario obtenido de las enseñanzas de Keynes. Esa etapa del
capitalismo, apellidada dorada entre otras cosas por la inexistencia de crisis
graves y por responder a un círculo virtuoso de crecimiento de salarios y
crecimiento económico, entró en crisis y abrió la puerta a una nueva forma de
comprender la sociedad.
El
neoliberalismo es evidentemente una ideología, con un proyecto más o menos
definido de cómo tiene que ser la sociedad, y sus bases pueden encontrarse en
F. Hayek o M. Friedman. Pero el neoliberalismo es también la configuración
resultante de aplicar un determinado tipo de políticas, las que fueron
inspiradas por aquella ideología. El capitalismo no se articula siempre de la
misma forma y sus instituciones cambian (las relaciones entre capital-trabajo,
entre Estado-trabajo y otras…) bien como respuesta a su propia dinámica (como
se suele postular desde la teoría marxista) o bien como resultado de políticas
concretas (como afirman los teóricos pos keynesianos).
Desde la
teoría económica marxista puede explicarse el neoliberalismo a partir de la
óptica de clases, como el proyecto de las clases más ricas para recuperar unos
espacios de poder político y económico que perdieron tras la segunda guerra
mundial. Desde otros enfoques, complementarios en todo caso, el neoliberalismo
es un nuevo régimen de acumulación (teoría regulacionista) o una nueva
estructura social de acumulación (teóricos de la escuela radical). Hay
diferencias al respecto de qué llevó al surgimiento del neoliberalismo como nueva
forma de configuración capitalista y sobre su estabilidad a medio o largo
plazo, pero no hay disensiones importantes a la hora de definir como tal una
etapa muy bien caracterizada.
3.2 Caracterización del neoliberalismo
El
neoliberalismo se impuso primero en Estados Unidos y en Reino Unido (aunque se
experimentó previamente en el Chile de Pinochet), y su aplicación es muy
distinta entre los países del mundo. No obstante, el patrón es el mismo y los
efectos más similares que diferentes. Esa es la razón por la cual analizar el
neoliberalismo estadounidense es especialmente útil, por ser la forma canónica
del proyecto, para comprender esta nueva configuración. Para D. Kotz (2008), el
neoliberalismo estadounidense tiene una serie de nueve características principales.
a) La desregulación del comercio y las finanzas, tanto
en su nivel nacional como internacional.
b) La privatización de muchos servicios otrora
brindados por el Estado.
c) La cesión por parte del Estado de su compromiso de
regular activamente las condiciones macroeconómicas, especialmente en lo
referente al empleo.
d) Brusca reducción en el gasto social.
e) Reducción de los impuestos aplicados a las empresas
y familias.
f) Ataques desde el gobierno y las empresas a los
sindicatos, desplazando el poder a favor del capital y debilitando la capacidad
de negociación de los trabajadores.
g) Proliferación de los trabajos temporales sobre los
trabajos fijos.
h) Competición desenfrenada entre las grandes
empresas, en relación a un entorno menos agresivo propio de la configuración de
posguerra.
i)
Introducción
de principios de mercado dentro de las grandes empresas, particularmente en lo
referente a las remuneraciones de los trabajadores de más poder.
Esta
caracterización es, como puede intuirse, adecuada para describir los desarrollos
recientes en prácticamente todo el mundo capitalista, a pesar de que está
pensada para la economía de Estados Unidos. Y es la combinación de estas
características la que da lugar a una serie de efectos que el propio D. Kotz
(2008) enumera también: creciente desigualdad, incremento de la importancia del
sector financiero y sucesión de grandes burbujas de activos.
La
creciente desigualdad es resultado de varios desarrollos. Por una parte, de la
desregulación de sectores como el transporte y la comunicación y los
consecuentes descensos salariales que allí tuvieron lugar. Por otra parte, la
desregulación internacional de los flujos de capital acentuó la competencia
entre países y presionó los salarios a la baja. La transferencia de trabajos
desde el sector público hacia el sector privado también presionó los salarios a
la baja en muchos casos. El cambio de objetivos de política monetaria
(concentrándose en la inflación más que en el pleno empleo), y la
naturalización del desempleo, condujo a una mayor tasa de parados y a lo que
Marx denominó “ejército industrial de reserva”, empujando también los salarios
a la baja. La reducción de los impuestos redujo la capacidad redistributiva del
Estado, el cual además redujo los programas sociales cuyos beneficiarios eran
generalmente los más necesitados. Los cambios en el mercado laboral, con los
sindicatos golpeados por el Estado y las grandes empresas y con la
proliferación de contratos basura, agudizó el deterioro de la capacidad de
negociación de los trabajadores, algo que finalmente se tradujo en menores
salarios. Finalmente, la mercantilización del interior de las grandes empresas
presionó al alza los salarios de los grandes ejecutivos, mientras los salarios
de los trabajadores más de base se mantuvieron estancados o en retroceso.
Aunque en este blog hemos
visto evidencia empírica de
algunos de estos efectos, que además son fácilmente perceptibles en los países
desarrollados, Kotz señala algunos datos de importancia al respecto. Así, la
producción por hora creció mucho más rápido (un 1′91% entre 1979 y 2007) que
las ganancias de los trabajadores no supervisores (-0′04% para el mismo
período). Incluso teniendo en cuenta a todos los trabajadores, la productividad
creció por encima de los salarios (1′9% frente a 1′1%), lo que refleja un
desplazamiento del excedente desde el trabajo hacia el capital. Algo que se
verifica al comprobar que la tasa de crecimiento de los beneficios fue de un
4′6% entre 1979-2007 frente a una tasa de crecimiento de los salarios de un
2′0% para el mismo período. Finalmente, la desigualdad personal también se
agudizó en todo este tiempo, ya que el 5% de los hogares más ricos tenía un
15′3% de la renta en 1979 y un 20′9% de la misma en 2007, mientras el 20% de
los hogares más pobres tenían un 5′5% de la renta en 1979 y un 4% en 2007. Para
más inri, el 0′01% de las familias más ricas recibía un 5% de la renta en 2005,
un pico no alcanzado desde 1929.
4.-Incremento
de la importancia del sector financiero
Producto de la desregulación
financiera, de la competición desenfrenada y de la mercantilización del
interior de las grandes empresas llevaría a un nuevo contexto económico donde
las finanzas ganarían importancia sobre la economía real. Se ha hablado
de financiarización de la economía para describir este fenómeno que incluye la proliferación
de nuevos mercados financieros (especialmente el de derivados) y de nuevos
productos (CDOs, CDS, etc.) y agentes financieros (fondos de inversión
colectiva, por ejemplo), a la vez que tanto hogares como sobre todo familias
han quedado subsumidos por la lógica financiera cortoplacista.
Los altos
empleados, cuya remuneración está vinculada al valor accionarial, se han
preocupado más por incrementar los valores de las empresas en bolsa que por la
actividad real de la empresa y su permanencia a medio y largo plazo. A su vez,
la banca se ha transformado, cambiando progresivamente su actividad desde la recepción
de depósitos hacia los negocios con derivados y hacia las comisiones, y el
endeudamiento de hogares y empresas se ha convertido en un instrumento
propulsor de la demanda agregada.
En
general, la lógica cortoplacista (espoleada por la competencia) ha llevado a
las corporaciones tanto financieras como no financieras a asumir prácticas
mucho más arriesgadas y más rentables, desligándose de sus funciones propias en
el capitalismo. Aunque la literatura al respecto es muy amplia y documentada,
Kotz apunta brevemente que el porcentaje de beneficios de las instituciones
financieras en el total de instituciones era de un 21′1% en 1979 y alcanzó el
41′2% en 2002, en pleno auge de la burbuja de internet.
Como
resultado de los dos desarrollos anteriores, las burbujas de activos han
encontrado un caldo de cultivo espectacular. El crecimiento de los beneficios
sobre los salarios, la concentración del ingreso en familias ricas, la reunión
de flujos de capital ociosos (en fondos de inversión, fondos de pensiones,
etc.) ha llevado a promover burbujas en todas partes. Hay que recordar que este
capital financiero responde con mayor radicalidad a la lógica de la
rentabilidad (el ciclo corto marxista D-D’, es decir, dinero para obtener
dinero) sin preocuparse por la economía subyacente y de la cual en última
instancia depende. La desregulación financiera abrió el campo para que todo
este dinero, gestionado por empresas que responden ante sus accionistas, se
concentrara en diversos mercados, creando burbujas, en busca de rentabilidad.
Como
veremos en futuros, pero como es fácil intuir, estas burbujas han posibilitado
un endeudamiento creciente que ha permitido al capitalismo neoliberal funcionar
más allá de los propios límites que impone la economía, pues ha permitido que
el consumo pueda mantenerse a pesar de que los salarios se han estancado o han
incluso retrocedido. Eso significa que la crisis financiera está profundamente
enraizada en la desigualdad inherente al capitalismo neoliberal.
Es una expresión con múltiples
significados utilizada por diversas corrientes de pensamiento para referirse a
determinados modelos económicos de mercado en los cuales el Estado y las empresas públicas desempeñan un papel muy
importante en la economía, dentro de un marco social y económico capitalista.
El marxista Raymond Williams define al "capitalismo de Estado" como un
sistema económico en el cual el Estado lleva a cabo actividad económica
comercial, con administración y organización de los medios de producción de manera capitalista,
incluyendo el sistema de mano de obra
asalariada y
administración centralizada, actuando como una empresa más. En esta visión el
término "capitalismo de Estado" es aplicado críticamente a sistemas
que se autodefinen como socialistas o comunistas, pero que según estas corrientes no se trata de sistemas
verdaderamente socialistas o comunistas. Un caso ejemplar de este significado
fue la crítica de la Unión Soviética realizada desde sectores
marxistas. Esta crítica normalmente viene de comunistas, marxistas, y otros
tipos de socialistas.
Otra definición de "capitalismo de Estado" es
sostenida por corrientes económicas no marxistas. La revista británica The Economist en el número de enero de 2012
íntegramente dedicado al capitalismo de Estado (state capitalism) analizó este sistema mediante varios artículos
dedicados a tratar los casos de países como China, Brasil, Rusia, Argelia, Egiptoy Sudáfrica. Según estas visiones "el
capitalismo dirigido por el Estado no es una idea nueva" sino que ya existía
en el siglo XVII como lo atestigua la Compañía
Británica de las Indias Orientales, pero que ha tenido un "dramático renacer" a
partir de la década de 2000, evidenciado por el hecho del avance mundial de las
empresas públicas.
Hay varias teorías y críticas del capitalismo de Estado,
algunas de las cuales han existido desde incluso antes de la Revolución de
Octubre. Los temas
comunes entre ellas son identificar que los obreros no controlan
significativamente los medios de producción y que las relaciones
mercantiles y de producción para la ganancia se siguen produciendo en el
capitalismo de Estado. Lenin describió la economía de Rusia
como capitalismo de Estado.
La literatura marxista normalmente define el capitalismo de Estado como un
sistema social combinando el capitalismo el sistema asalariado de producir y apropiarse de
la plusvalía— con la propiedad o el control por
el Estado. Con esa definición, un país capitalista de Estado es uno en el que
el gobierno controla la economía y actúa como una gran corporación, extrayendo la plusvalía para invertirla en producción
futura. Friedrich Engels, en Socialismo: Utópico y Científico, argumentó que la propiedad por
parte del Estado no acaba por sí misma con el capitalismo, sino que el
capitalismo de Estado sería la última fase del capitalismo, consistiendo en la
propiedad y administración de la producción a gran escala y comunicación en
manos del Estado. También dijo que los instrumentos para acabar con el
capitalismo se encuentran dentro del capitalismo de Estado.
“El socialismo es la supresión de las clases.
La dictadura del proletariado ha hecho en este sentido todo lo que estaba a su
alcance. Pero no se puede suprimir de golpe las clases. Y las clases han
quedado y quedarán durante la época de la dictadura del proletariado. La
dictadura dejará de ser necesaria cuando desaparezcan las clases. Y sin la
dictadura del proletariado las clases no desaparecerán.” (Teodoro Santana
Nelson | Jueves, 29/01/2015 03:29 AM |)
Es el conjunto de 10 recomendaciones de política el economista
inglés John Williamson que tenía por objetivo orientar a los países en
desarrollo inmersos en la crisis económica para que lograr salir de la misma
.Estaba conformado por el:
·
Fondo
Monetario Internacional (FMI )
·
Banco
mundial
·
Tesoro
mundial
·
Tesoro
de Estados Unidos
·
Sede
en Washington
Las recomendaciones pretendían
seguir aspectos como liberalizar el comercio exterior y el sistema financiero,
reformas la intervención del estado a traer capital extranjero a los países (Williamson,
1990)
I.
Modelos de Desarrollo Capitalista
de estado civil en el Perú: El
modelo de desarrollo tiene como objetivo principal el autor el bienestar y la
calidad de vida en la sociedad m la política económica afecta los resultados
sociales mediante dos mecanismos: factor trabajo que refleja mas adelante con
oportunidades de empleo y ingresos tributarios el cual consiste en hacer
encaminar proyectos sociales con el objetivo del reducir la pobreza .
II.
Industrialización por situaciones
de Importaciones: Presidente
que aplico fue Fernando Belaunde en el periodo de 1963 – 1968. Características
fueron: la protección a la industria, incremento de la deuda externa, inversión
pública en infraestructura, políticas redistributivas (Celle, 2012)
III.
Modelo de desarrollo: capitalismo
en Estado: El
presidente que lo aplico fue Juan Velazco Alvarado en el periodo de 1968 –
1975 y sus características fueron, la reforma agraria, retorica neoliberal.
IV.
Modelo de desarrollo: Ajuste de
inicio del modelo de crecimiento hacia fuera: El presidente que lo aplico fue en
su segunda fase de gobierno militar fue Francisco Morales Bermúdez en el
periodo de 1975 – 1980 sus características de gobierno fueron : promoción de
loas exportaciones no tradicionales , liberación comercial ,ajuste fiscal (Celle, 2012)
V.
Modelos de desarrollo: Liberalismo
y populismo : Presidente
que lo aplico fue Fernando Belaunde Terry en el periodo de 1980 – 1981 las
características de este periodo de
gobierno fueron política fiscal expansiva: inversión pública, mini-
devaluación, liberación comercial, crisis de la deuda externa. (Celle, 2012)
VI.
Modelo de desarrollo: Populismo y
Macroeconómico: Presidente
Alan García Pérez en 1985 – 1990 las características fueron: el control de
precios, protección comercial, políticas fiscales y monetarias expansivas (Celle, 2012)
VII.
Modelo de desarrollo:
Estabilización, liberalización y apertura al exterior: El presidente fue Alberto Fujimori
en el periodo de 1990 – 2000 las características fueron: las reformas
estructurales por libre mercado, liberación, estabilización, apertura al
exterior, sector privado como matar del crecimiento (Celle, 2012)
Se refiere a un tipo de
estrategia de integración económica llevada a cabo por un país o región
económica para facilitar el intercambio internacional de bienes o servicios y
coordinar políticas económicas comerciales entre regiones.
Regionalismo tradicional,
anterior a la aparición del regionalismo abierto, se caracterizaba por ser una
política de sustitución de importaciones aplicada a una región, por lo que
implicaba menor integración con el resto del mundo, excepto los países vecinos.
El Regionalismo Abierto
se caracteriza, además de buscar aumentar la integración con los países
vecinos, también tiene como objetivo eliminar o disminuir las barreras para la
integración con el resto del mundo.
Una idea subyacente de
las regiones o países que aplican el regionalismo abierto, es aumentar sus
competencias y eficiencia interna (como región), no para sustituir
importaciones, sino que para poder lograr una mayor integración con el resto
del mundo.
La Comisión Económica
para América Latina y el Caribe es el organismo dependiente de la Organización
de las Naciones Unidas responsable de promover el desarrollo económico y social
de la región .Entonces La Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL,1994:8), el “regionalismo abierto” podría definirse como : ”… el proceso
de crecimiento interdependencia económica a nivel regional, impulsado tanto por
acuerdos preferenciales de integración ,como por otras políticas en un contexto
de creciente apertura y
desreglamentación, con el objetivo de aumentar la competitividad de los países
de la región y de construir , en la medida de lo posible , un cimiento para una
economía internacional más abierta y transparente.”
Se trataría de conformar
mercados regionales relativamente abiertos aunque manteniendo un margen
preferencial para los socios, basados en una liberalización amplia en términos de
sectores y de países, en la estabilidad macroeconómica, y con políticas activas
y marcos reguladores que promovieran una “competitividad auténtica” basada en
la transformación productiva y la incorporación del progreso técnico, y no en
una “falsa competitividad”. Derivada de los bajos costes laborales, la
externalización de costes ambientales, o las bajas cargas fiscales.
El modelo supone que la
reducción de las barreras al comercio y a la movilidad de capital y recursos,
aumente la competitividad en los países miembros de una región. La mejora en la
competitividad sumada a la armonización de políticas de los países miembros de
la unión económica, facilitaría una posterior disminución de las barreras de
integración con el resto del mundo, lo que a su vez tendría beneficios
económicos adicionales para los países miembros, con mayores oportunidades de
importación, exportación, flujos de capital, aumentos de la competitividad,
innovación, etc.
Cabe mencionar que el
regionalismo abierto no se enfoca únicamente en la liberalización comercial
sino también en factores como armonización de políticas entre los países,
coordinación de la política exterior del grupo de países, mejorar la
infraestructura, sistemas de innovación, políticas macro y micro económicas, etc.
En América Latina, el
concepto de regionalismo abierto ha sido impulsado por la CEPAL. Se tomó como
referente el proceso de integración regional llevado a cabo en Europa, en donde
la integración mediante una unión económica y monetaria (La Unión Europea)
permitió que la región en conjunto aumente su integración con el resto del
mundo. (zonaeconomica.com "¿Qué es el Regionalismo Abierto?" )
Como ha señalado Robson
(1998:278), en el “regionalismo abierto” siguen vigentes los objetivos clásicos
de la integración económica, definidos en términos de efectos
estáticos-ganancia de bienestar derivadas de la creación de comercio, la mayor
eficiencia derivada de la reestructuración productiva, pero ya no son el
objetivo principal.
Un claro ejemplo: El
Mercado Común del Sur (MERCOSUR)
Estableció una zona de
libre comercio y acuerdos de arancel común, así como diversos mecanismos de
complementación productiva y de integración económica, social y cultural,
incluyendo la libre circulación de los ciudadanos del bloque. (Wikipedia)
Desde comienzos de los
90, la región ha adoptado el “Regionalismo Abierto” como una estrategia de
desarrollo con el objeto de mejorar su competitividad internacional, y mejorar
la coordinación de políticas entre los miembros de los grupos regionales. (
Jose, S, Instituto complutense de estudios internacionales –pag 75)
Zona
de libre comercio:
Los países firmantes del
tratado se comprometen a anular entre si los aranceles en fronteras, es decir
los precios de todos los productos comerciales entre ellos serán los mismos
para todos los integrantes de la zona, de forma que un país no puede aumentar
el precio de los bienes producidos en otros países que forman para te de la
zona de libre comercio.
a. Una
primera característica que favorece el regionalismo abierto consiste en que los
acuerdos deben garantizar una liberalización amplia de mercados en términos de
sectores. Por otra parte, dados los efectos favorables que la liberalización ya
efectuada unilateralmente ejerce sobre el comercio intrarregional, se hace
aconsejable no aumentar las barreras arancelarias y no arancelarias que se le
aplican.
b. En segundo lugar, se precisa una
liberalización amplia de mercados en términos de países. Ello supone formular
acuerdos con condiciones de adhesión flexibles.
c.
d. Con la liberalización amplia de mercados en
términos de sectores y países, se reducirían los costos económicos derivados de
acuerdos sectoriales restrictivos, de la polarización de inversiones y de
compromisos contradictorios que provocan incertidumbre, mientras que se
alentaría la expansión de la inversión, la incorporación de progreso técnico y
el aprovechamiento de las economías de escala.
e. En tercer término, es necesario que el proceso
integrador esté regido por normas estables y transparentes, de manera que los
acuerdos recíprocos de integración actúen claramente como garantía de que no
habrá eventuales riesgos o incertidumbres respecto del acceso al mercado
ampliado. Para que así sea se debe contar con normas nítidas y precisas sobre
origen, salvaguardias, derechos compensatorios y resolución de controversias.
f. En
cuarto lugar, en el contexto internacional contemporáneo, los aranceles externos
comunes y un moderado nivel de protección frente a terceros son instrumentos
eficientes para reducir los incentivos al contrabando y también para evitar
acusaciones de comercio desleal relacionadas con el uso de insumos con grados
de protección distintos. Asimismo, reducen la necesidad de contar con normas
estrictas de origen, que pueden representar un obstáculo importante a la
liberalización comercial.
g. En
quinto lugar, ante la posibilidad de que se llegue a una amplia liberalización
intrarregional del comercio y de las inversiones, conviene tener presente el
peligro de que las normas de origen pueden llegar a ser un instrumento
proteccionista oculto, que discrimine en mayor medida en contra de los países
con menor capacidad para aprovechar las potencialidades del mercado ampliado o
de los que cuentan con una mayor proporción de inversión de origen extra
regional.
h. En sexto
lugar, la extensión del tratamiento nacional a la inversión
intrarregional, también contemplada parcialmente en algunos acuerdos de
integración, puede producir el efecto adicional de crear oportunidades de
inversión en sectores previamente vedados (en particular en el de los
servicios), así como también dar una mayor seguridad a las empresas de la
región que pretenden invertir fuera de sus países de origen. Este aspecto puede
reforzarse mediante cláusulas o acuerdos destinados a proteger la inversión
intrarregional y a evitar la doble tributación
i.
En séptimo lugar, la integración también
debe contribuir a reducir las trabas o costos de transacción que, además de las
barreras comerciales arancelarias y no arancelarias, aumentan los costos de los
proveedores regionales y obstaculizan el intercambio recíproco. Reducir estos
costos de transacción requiere construir obras de infraestructura que vinculan
a los países, eliminar o armonizar normas y regulaciones y efectuar reformas
institucionales que faciliten la integración de mercados incompletos o
segmentados. Estas acciones pueden requerir recursos financieros de
consideración, lo cual justifica evaluarlas y ordenarlas en términos de sus
beneficios netos.
Segunda fase del gobierno militar
del General. Francisco Morales Bermúdez durante el periodo de 1975-1980.
Características:
·
Promoción de las exportaciones no
tradicionales.
·
Liberalización comercial.
·
Renegociación de deuda externa.
·
Devaluaciones.
·
Ajuste fiscal.
·
En los
noventa, el regionalismo abierto priorizaba el crecimiento del comercio y
promovía para ello el libre mercado y la mínima intervención del Estado. Para
impulsar la transformación productiva también se debe promover la
liberalización comercial intrarregional para favorecer el proceso de
especialización intraindustrial en curso. Otra de las capacidades importantes
de la integración se encuentra en el ámbito de la incorporación del progreso
técnico y la articulación productiva. Ello incluye el aumento del rendimiento
de las actividades de innovación, al reducir las barreras comerciales,
favorecer la estandarización de normas y regulaciones, fomentar la creación de
centros de excelencia y reducir los costos de la investigación pura y aplicada.
·
Hemos
hablado, de neoliberalismo y financiarización, pero también de desigualdad y
clases sociales. En realidad, son todos conceptos que me parecen especialmente
útiles para comprender la sociedad actual, y particularmente las causas de la
crisis financiera y económica que vivimos y -previsiblemente- viviremos. No cabe
duda de que son todos fenómenos muy interrelacionados, y que deben estudiarse
con cuidado por la gran cantidad de variables que median entre unos y otros.
Las diferentes corrientes de pensamiento económico alternativo (pos
keynesianos, radicales, regulacioncitas, marxistas, etc.) nos brindan la
oportunidad de sacar enseñanzas que en su mayor parte pueden integrarse en una
explicación coherente y cierta. A mi entender el uso del concepto
neoliberalismo está plenamente justificado, tanto en su concepción ideológica
como en su concepción económica. No importa que otros lo usen con otro
propósito, menos descriptivo y más político, pues ambos usos son perfectamente
legítimos. La economía no es un compartimento estanco de la política, sino
parte necesaria de ella y los economistas tenemos, en mi opinión, un doble
papel por cumplir. El de describir (más bien revelar) la realidad que nos rodea
y el de concienciar a una población a la que se le ha privado de las
herramientas fundamentales para saber cómo quieren organizarse como sociedad.
·
La
conclusión del modelo agroexportador es que este modelo solo beneficiaba en
gran manera al país que producía con los bienes del país exportador de materia
prima, este modelo modelo se aprovecha de los países jóvenes y este trajo muchas malas consecuencias al país
dependiente como la contaminación, y que el país industrializado no daba al
país dependiente desarrollo sino solo crecimiento económico. Los países más
adelantados siguen utilizando este modelo, utilizando las materias primas de
otros países beneficiándose a sí mismos y no al país productor de la materia
prima.
1. Prof. Fernando Ariel Bonfanti
(2015) “Análisis del modelo de Industrialización por Sustitución de
Importaciones en América Latina y en Argentina. una mirada hacia la realidad
industrial actual en argentina”. Recuperado de file:///C:/Users/SKYNETPERU02/Downloads/2164-6318-1-PB.pdf
2. Zonaeconomica.com
"Industrialización por sustitución de importaciones (Modelo ISI)" [en
línea] Dirección URL: https://www.zonaeconomica.com/isi (Consultado el 22 de
Abr de 2018)
4. Cajal
Alberto (s.f.), “El Modelo Agroexportador: Características y Consecuencias”
Recuperado de https://www.lifeder.com/modelo-agroexportador/E
9.
Calle
C. Luis (noviembre 14, 2014) modelos de desarrollo. https://es.slideshare.net/gogo5792/modelos-de-desarrollo-en-el-peru
10. Espinosa G. Alberto (octubre 19 2010)
economía crítica y critica de la economía. http://www.economiacritica.net/?p=15
FACULTAD DE CIENCIAS HISTORICOS SOCIALES
ESCUELA PROFESIONAL DE
TRABAJO SOCIAL
ASIGNATURA: Políticas Sociales
TEMA: “Modelos de Desarrollo”
AÑO DE ESTUDIOS: 2do
B
EQUIPO DE TRABAJO:
Aliaga Chavez Edith Ximena 20172391
Escalante Alarcon Sandra Dolores 20173641
Manrique Casazola Isabella Alison 20173634
Vargas Anconeira Gina Evelyn 20172383
Zela Chambilla Ruth Noemi 20170947
Arequipa – Perú
2018
INDICE
Un modelo
de desarrollo es un tipo de programa que pretende desarrollar la economía de un
país y promover el progreso de un pueblo. El mismo se basa fundamentalmente
en un aumento de la inversión, circunstancia para la que requiere un incentivo
importante al crédito. Se trata de un marco de referencia para los encargados
de elaborar las políticas públicas de un país.
La noción
de modelo agroexportador tiene que ver con el desarrollo del sistema mundial
económico de fines del siglo XIX. Este sistema se basaba en la división mundial
entre países centrales y países periféricos o productores. Mientras que los
segundos se especializaron en la producción y exportación de materias primas y
de elementos básicos (especialmente agrícolas) asumían el rol de proveerle a la
metrópoli de los alimentos que necesita, en un rol similar al que ocupaba la
américa hispana durante la colonia. Mientras los primeros se dedicaron a la
producción de productos manufacturados o más complejos que se vendían a mayor
precio que las materias primas y que, por lo tanto, permitieron que las
potencias europeas y Estados Unidos se hicieran con gran capital.
Este modelo hizo que países latinoamericanos se insertaran, y se acomodaran en
el nuevo mercado mundial. Argentina fue el principal exportador de productos
agrícolas. El modelo agroexportador instauró un importante flujo
económico entre algunas potencias industriales como Gran Bretaña, Francia o los
Estados Unidos y las naciones jóvenes latinoamericanas, modelando la sociedad
de estas últimas en base a una economía exportadora.
El modo
aceitado en que este sistema económico se desarrolló permitió que la
circulación de capital entre las regiones más poderosas y las menos poderosas
se mantuviera por más de cincuenta años. Sin embargo, la crisis capitalista de
1930 que hizo a países como Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia caer en una grave
depresión económica cortó la circulación de inversiones hacia los países
periféricos. De este modo, los países latinoamericanos como la Argentina
debieron buscar el modo para sustituir ese modelo agroexportador por uno de
consumo interno que permitiera colocar toda la producción local en el mercado
de cada región.
A lo largo de su existencia, el modelo agroexportador permitió el crecimiento
(aunque no el desarrollo) económico de Argentina, convirtiéndola en aquella
región por lo que para la época era famosa: "el granero del mundo".
Algunas de
las características más notables del modelo agrario-exportador fueron las
siguientes:
a) Dependencia
del mercado externo
El hecho
de que Argentina fuera un país periférico en la economía capitalista mundial, facilitó que los
países europeos industrializados tuvieran un excesivo poder de decisión sobre
la economía argentina.
En Europa
se determinaban los precios y se decidía dónde iban a las inversiones para
definir la forma y la extensión de la producción de los países periféricos.
Esta dependencia económica hizo que Argentina no desarrollara su industria
durante largos años.
b) La
producción agropecuaria y los latifundios
La
producción que se destinaba a los países centrales se producía en las extensas
zonas rurales de la región pampeana argentina, llamados latifundios.
c) El
rol del Estado
La demanda
de los productos agropecuarios de Argentina no eran condiciones suficientes
para que la producción creciera y se mantuviera en el tiempo. Para ello, el
Estado tuvo que intervenir para que el funcionamiento del modelo agroexportador
funcionara y garantizar la circulación de bienes por todo el territorio.
También se
expandió el sistema de transportes, especialmente el ferroviario, y se estimuló
la inmigración extranjera para aumentar la capacidad de fuerza de trabajo.
d) La importancia de los capitales extranjeros
La
inversión de las economías centrales fueron fundamentales para que se
desarrollara el modelo agroexportador. Se destinaron en primer término a
mejorar los medios de transporte y a aumentar la comercialización de los
productos en el mercado mundial.
Las
inversiones provenían principalmente de Gran Bretaña, país responsable de la
expansión del sistema ferroviario y de la modernización del puerto de Buenos
Aires. Además, se crearon bancos y grandes frigoríficos que facilitaron la
exportación de productos de calidad hacia Europa.
e) Inmigración
A mediados
del siglo XIX, Argentina no contaba con la suficiente mano de obra para
explorar las tierras pampeanas. El crecimiento natural de la población implicaba
esperar demasiado tiempo, por lo que la solución fue incorporar a miles de
extranjeros.
Hasta
1914, ingresaron más de tres millones de personas al puerto de Buenos Aires, y
la gran mayoría se radicó en los campos pampeanos.
f) Un
país desequilibrado
El modelo
agroexportador fue en gran medida el responsable del desequilibrio regional que
sufre Argentina. Esto se debe a que Buenos Aires centralizó el puerto y allí se
ubicaron los grupos económicos más poderosos, mientras que en la región
pampeana se ubicaron los trabajadores.
De ese
modo, las regiones de la Argentina que no abastecían al mercado mundial se
volcaron a satisfacer las demandas de Buenos Aires y las regiones pampeanas,
tal fue el caso de Tucumán con el azúcar y Mendoza con el vino.
·
Industrias
que se dedicaban a las materias primas para su exportación.
·
Industrias
frigoríficas.
·
Industrias
dedicadas a los insumos del sector agropecuario (por ejemplo, talleres
ferroviarios y máquinas agrícolas).
·
Industrias
de vestimentas y alimentos.
Gran Bretaña y Argentina
tenían una relación comercial que se remonta a los tiempos coloniales. El trato
era sencillo: Argentina producía materias primas y Gran Bretaña vendía las manufacturas.
Sin embargo, la Primera Guerra Mundial dio por finalizado este intercambio y
puso en evidencia las dificultades y limitaciones del modelo agroexportador.
Argentina se declaró neutral durante la
guerra, pero sufrió de todos modos las consecuencias. Los ingresos aduaneros disminuyeron
drásticamente y se empezó a sentir la ausencia de productos importados.
El
entonces presidente Victorino De La Plaza hace un intento de sustitución de
importaciones que no fue suficiente para modificar el perfil
agroexportador del país.
En
plena guerra, Gran Bretaña tuvo que priorizar su mercado interno sobre las
necesidades de los países extranjeros. En un giro sin precedentes, Estados
Unidos aprovecha la situación y comienza a vender manufacturas y a invertir en
Argentina.
En
1930 comienza la crisis económica mundial que tiene su epicentro en Estados
Unidos. La fuerte caída de las acciones de Wall Street disminuye en un 25% el
Producto Bruto Interno de Estados Unidos, mientras que la desocupación alcanza
el 25%.
Esta depresión económica se contagia
rápidamente al resto del mundo y los países comienzan a cerrar sus economías y a dedicarse
principalmente a producir para el mercado interno.
Argentina se ve increíblemente
afectada por esta crisis, dada su dependencia del mercado internacional. Por
ese entonces, el valor de las exportaciones se redujo a la mitad con una
consecuente baja de la entrada de divisas.
El modelo
agroexportador estaba basado en la demanda externa. Al disminuir la demanda en
1930, las importaciones caen de forma drástica y el país debe replantearse cómo
reemplazar las importaciones.
Por lo
cual, Argentina necesita cambiar el modelo económico y pasar de la exportación
de productos agropecuarios a la llamada sustitución de importaciones, también
conocido como “modelo sustitutivo de importaciones”.
Este nuevo
modelo trajo consigo una caída del sector agropecuario y el desarrollo del
sector industrial, que absorbió a las personas desempleadas por la economía
agropecuaria. Esto produjo que, desde 1930 a 1970, la cantidad de toneladas que
produce el campo argentino sea exactamente la misma: 20 millones.
Para
resumir, se podría decir que la crisis del modelo agroexportador se debió
principalmente a:
-Los
límites de la propia producción en la región pampeana.
-La crisis
internacional que lleva a la caída de los precios de las materias primas y al
cierre de las economías mundiales.
-El
incremento de la población, que llevó a un consumo interno más grande.
·
Exportaciones
agropecuarias
La
cantidad y el costo de los productos del agro dependían del mercado externo,
que, por supuesto, estaba condicionado por las crisis y las bonanzas económicas
los países europeos más importantes. Esto limitó el desarrollo del país y trajo
consecuencias sociales que repercuten hasta la actualidad.
El
comienzo del endeudamiento externo
La deuda
externa es una parte fundamental para el desarrollo de la economía agroexportadora.
El país se endeudó a través de créditos difíciles de pagar, que potenciaron los
problemas fiscales.
Los
requisitos para acceder a dichos créditos y desarrollar la economía argentina
terminaron por convertirse en la traba mayor para que el país se desarrollara.
Podemos
ubicar la puesta en marcha de este modelo de desarrollo, orientado a satisfacer
la demanda interna gracias a la estimulación de la capacidad de compra de los
consumidores nacionales, en el momento en que se produce la crisis
internacional ocurrida luego de la Gran
Depresión
de 1929. Dicha crisis también tuvo su impacto en nuestro territorio, ya que los
precios de los productos que exportábamos (trigo, maíz y carne) manifestaron
una abrupta caída como consecuencia de la disminución de la demanda mundial de
esos productos a causa de la recesión existente. Debido a ello, los sectores de
mayor poder en la Argentina (ganaderos y empresarios) resolvieron cambiar el
rumbo de la economía nacional. Fueron ellos quienes decidieron sustituir el
modelo agroexportador, de gran éxito entre 1850 y 1929, por otro modelo que
pudiera enfrentar la aguda contracción de la producción y el empleo.
Como las
actividades agropecuarias destinadas a la exportación ya no aseguraban la
rentabilidad suficiente, estos sectores comenzaron a incentivar la
industrialización a través de la adopción de medidas que buscaban la protección
de lo local respecto a los productos de importación, surgiendo en ese contexto
las medidas proteccionistas del Estado. Es decir que la ISI surgió en un
contexto histórico propicio, donde el orden liberal mundial había colapsado,
donde la ola globalizadora de finales del siglo XIX, así como la gran crisis
que desemboca en la depresión de los años treinta facilitaron su implementación
y un viraje en el pensamiento del desarrollo hacia adentro, de ahí que Gerald
consideró que ésta no fue forzada por el pensamiento de la CEPAL, sino que fue
una alternativa objetiva resultante de la situación internacional (Gerald,
1998).
Aunque
realmente estos factores son considerados circunstanciales (Vidal, 2007) y el
verdadero origen del modelo descansa en los límites objetivos del modelo
anterior primario exportador y en la posición que ocupaban los países
latinoamericanos en la división internacional del trabajo, el desequilibrio
externo que conducía a crisis recurrentes, con importantes recesiones, procesos
inflacionarios, obedecía al deterioro de los términos de intercambio entre los
productos primarios exportados por la periferia y los manufacturados por los
países centrales, lo que obligaba a impulsar una industrialización mediante una
estrategia en donde la acción económica del Estado juegue un papel central
además de aprovechar la cobertura internacional de la depresión y la guerra.
Entre los
principales objetivos del modelo se trataba de asignar a los agentes internos,
un papel más decisivo en la creación de una base endógena que fuera capaz de
promover el crecimiento de la economía y la industrialización dejando que las
fuerzas externas solo ocupen un papel complementario. El modelo también
pretendía elevar el nivel de empleo y que la distribución del ingreso sea
igualitaria para así poder incrementar la demanda solvente de los consumidores
y reducir la heterogeneidad estructural.
El modelo
ISI fue un modelo de desarrollo económico aplicado en muchos países
latinoamericanos luego de la crisis de 1929 y hasta 1982. La premisa básica del
modelo ISI es lograr un desarrollo a través de la industrialización que logre
el reemplazo de bienes importados por bienes producidos localmente.
La
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) fue uno de los
organismos que más impulsó el modelo ISI, trabajando directamente con los
gobiernos latinoamericanos e impulsando su aplicación. Se inició y profundo
debate entre los que adherían a las teorías de la CEPAL y quienes impulsaban un
modelo de desarrollo "hacia afuera". que busque aprovechar las
economías de escala y las ventajas comparativas de los países.
El
contexto histórico en el que surge el modelo ISI fue una situación de caída de
las exportaciones y problemas de balanza de pagos, en la que muchos países
impusieron medidas proteccionistas para proteger sus industrias. Las
principales exportaciones de los países latinoamericanos tenían precios
relativos decrecientes, lo que ocasionaba una caída de los términos de
intercambio.
Entre los
principales objetivos del modelo se trataba de asignar a los agentes internos;
estado-nación, mercado interno, empresariado, burguesía nacional entre otros,
un papel más decisivo en la creación de una base endógena que fuera capaz de
promover el crecimiento económico y la industrialización dejando que las
fuerzas externas ocupasen un papel complementario. El modelo también se
centraba en la expansión del empleo y en la distribución equitativa del ingreso
como modo de elevar la demanda solvente de los consumidores y reducir la
heterogeneidad estructural, elementos importantes del mercado interno.
El modelo
ISI atravesó dos grandes etapas en un periodo que comprendió desde 1930
hasta1982. Estas etapas con características diferentes definieron el modelo y
marcaron por más de cincuenta años al subcontinente Latinoamericano.
En la
primera etapa se logró sustituir realmente las importaciones, es decir, las
importaciones de manufactura fueron sustituidas por fabricación interna. En un
principio donde primaron las fuertes restricciones a las importaciones la sustitución
se apoyó en la demanda existente. Las devaluaciones del tipo de cambio de las
monedas y las políticas defensivas de ingreso adoptadas por los gobiernos por
las crisis facilitaron el proceso sustitutivo. Durante este período el
coeficiente de importaciones registró una baja importante, el esfuerzo de
inversión descansó fundamentalmente en inversionistas nacionales. El Estado
como agente directo mantuvo una participación decisiva desde el arranque con la
protección arancelaria de la industria, el financiamiento público de las
inversiones, la aplicación de estímulos fiscales y otras medidas.
En cuanto
a la DIT no experimentó cambios esenciales. Las exportaciones siguieron
dependiendo de los productos primarios mientras que las importaciones siguieron
siendo de productos manufacturados con la diferencia de que las
Compras de
bienes intermedios y de capital cobraron importancia relativa respecto a las de
bienes de consumos finales.
Como
consecuencia de la baja del coeficiente de importaciones los desequilibrios de
la balanza comercial fueron tolerables en ese caso. En otro orden, los
requerimientos financieros de la balanza de pagos fueron bajos tanto por el
reducido servicio de la deuda externa como por los bajos pagos a la inversión
extranjera directa, lo cual era posible debido a la mayoría en el proceso de
inversión, de la inversión nacional.
La segunda
etapa, de mayor dificultad para los países latinoamericanos se inicia hacia
mediados y fines de los años 50. Esta etapa, aunque se mantiene dentro del paradigma
de desarrollo hacia dentro comienza a presentar problemas en cuanto a su
composición, ya que, si en la primera etapa la inversión generalmente
descansaba en el capital nacional, en ésta lo hace en las empresas
transnacionales (ETN), principalmente norteamericanas.
Guillén
afirma:
“Más que
una sustitución de importaciones, era una descentralización de actividades
desde el centro hacia la periferia. Esto es así, porque a diferencia de la
etapa anterior, en que, el esfuerzo de industrialización descansó en capitales
nativos, en esta segunda etapa son las ETN, sobre todo estadounidenses, las que
comandan el proceso de industrialización”
En esta
etapa, en palabras de Guillén, las ETN capitalizaron el desarrollo del mercado
interno y se apoderaron de las ramas y actividades más dinámicas de la
industria. Esto implicó el traslado hacia el exterior de las tomas de
decisiones debilitando la conducción nacional del proceso además de limitar el
campo de acción y la influencia de las políticas económicas de los gobiernos.
“Las decisiones fundamentales para la continuación del proceso de
industrialización dejaron de estar en manos nacionales y pasaron a depender de
decisiones externas, altamente centralizadas tomadas en el ámbito de las ETN”.
Otro
aspecto cumbre en esta segunda etapa fue el hecho de que las importaciones de
bienes finales fueron sustituidas por compra de bienes intermedios y de capital
resultando que el desequilibrio comercial aumentara más rápido que el PIB
producto que estas importaciones tenían una elasticidad-ingreso superior a la
unidad. Esto provocó la búsqueda de soluciones en los empréstitos que
devinieron en la consecuente abrumadora deuda externa.
En el
sector agropecuario se produjo una paradoja de desarrollo, mientras se modificó
la estructura productiva y se constituyó la industria como eje central del
proceso de acumulación, las exportaciones continuaron sobre la base de los
productos primarios acentuando así el desequilibrio externo.
Esta
etapa, enfrentó un proceso dentro de la sustitución, difícil, ya que estuvo
plagada de efectos que contrarrestaban los postulados iniciales del modelo.
Debido a la incursión del capital de las ETN, la etapa sufrió una acentuación
de la dependencia, sobretodo en el ámbito tecnológico además de un cambio, de
un proceso nacional a uno transnacional.
En el
análisis de la ISI, como modelo, resultaría bastante endeble hablar de este
proceso en países como Nicaragua u Honduras, en términos de comprensión del
modelo, los países de mayor desarrollo relativo en América Latina en general
los del cono Sur (Chile y Argentina) y Brasil además de México en Centroamérica
brindan una idea más general de la implementación del modelo en el continente.
En lo
tocante a Argentina y Chile, Hirschman señala la ocurrencia de una
industrialización en conjunto a la desindustrialización, producto del efecto
adverso de las políticas monetarias aplicadas sobre todo después de 1978, la
más importante fue la sobrevaluación de la moneda nacional considerada como un
instrumento antinflacionario, la medida no resultó muy eficaz para tal
propósito, pero otorgó una ventaja de costo artificial a un gran conjunto de
mercancías. Entre las industrias fuertemente afectadas, no sólo estaban la
manufactura de bienes y consumos tradicionales, tales como la de textiles y
calzado, sino ciertos bienes de consumo duraderos de tecnología avanzada.
Además, el
experimento monetario elevó las tasas de interés internas lo que afectó a las
empresas nacionales más pequeñas al mismo tiempo que hacía muy atractivo el
endeudamiento externo a tasas considerablemente menores para las empresas más
grandes. En estas condiciones las industrias más grandes, bien conectadas,
prosperaron durante algún tiempo mucho más que las empresas industriales más
pequeñas puramente nacionales. Por último a medida que el tipo de cambio tuvo
que devaluarse drásticamente a principio de los años 80 y que las tasas de
interés internacionales se elevaban, por supuesto el costo de los prestatarios
externos se hizo intolerable para quienes lo habían contratado, pero al igual
que ocurrió con los bancos privados y las compañías financieras que con
frecuencia habían actuado como intermediario no se permitió que las grandes
empresas quebraran sino que los gobiernos intervinieran con garantías y diversas
operaciones de salvamento.
En el caso
de México, lo peculiar fue la gran ola de importaciones en que incurrió al
país. A fines de los años 60, se hicieron grandes descubrimientos en los pozos
viejos de petróleo, con lo que se inició la venta al exterior en grandes
cantidades y México se convirtió en un gran productor y exportador. La
acumulación considerable de divisas abrió las puertas del consumo, aumentando
considerablemente el coeficiente importador, hasta llegar incluso a superar las
exportaciones. El aumento de los precios internos unido a la negativa del
gobierno de devaluar o restringir las importaciones, rápidamente devino en una
sobrevaluación de la moneda, que generó fugas masivas de capitales. La riqueza
petrolera de México sirvió como garante para los préstamos bancarios
internacionales necesarios ante la situación descrita.
En
resumen, se generó una crisis intensa de la demanda, grandes devaluaciones y
difíciles negociaciones con los acreedores extranjeros. Por último, la
disminución del gasto público y la recesión de la economía redondearon la
crisis mexicana.
Solo
Brasil logró impulsar la política de industrialización. A pesar de que era el
mayor deudor de América Latina, utilizó los préstamos y la inversión extranjera
directa en fomentar proyectos industriales. El mejoramiento en la balanza de
pagos, se debió de manera fortuita y afortunada del mercado. Brasil desvió las
inversiones industriales de automóviles y de bienes de consumo duradero hacia
los insumos intermedios, sobre todo las industrias químico-metalúrgicas y los
bienes de capital. Aunque esto no fue suficiente para lograr factores objetivos
fundamentales del proceso, como aumentar el tamaño del mercado, erradicar la
alta concentración del ingreso o la restricción de divisas.
Analizando
el modelo desde una óptica generalizadora encontramos que desde 1950 hasta
1980, América Latina creció a una tasa media anual de casi 5,5%20. La
sustitución de importaciones logró impulsar la industria pesada en algunos de
los países más grandes de la región y creó una modesta base para el crecimiento
de la industria manufacturera interna.
Sonntag
expresó:
“Durante
las dos décadas habían conseguido tasas notorias de crecimiento económico,
impulsadas por el desarrollo industrial, incluso a veces más altas que en los
países desarrollados”.
A inicios
del modelo, en los años 40 en América Latina existían sociedades generalmente
agrarias o mineras con economías monoproductoras, con pequeños e incipientes
rasgos de industrialización. En el curso del modelo a finales de los 60, los
sectores primarios estaban más desarrollados y eran menos dependientes de un
solo producto, los sectores industriales habían crecido, se hallaban más
diversificados y contaban con sectores terciarios ampliados. En cuanto a la
inserción en el sistema mundial, ésta era menos desfavorable, había aumentado
su participación en el comercio mundial en un 12%22 debido a la diversificación
y modernización del sector primario.
En el
aspecto social se habían experimentados cambios profundos. La educación se
había masificado, incluso a niveles secundario y universitario, en el plano de
la salud las políticas sociales encaminadas al mejoramiento de éste sector
fructificaban en; el decrecimiento de la mortalidad infantil, la disminución de
las enfermedades endémicas, el aumento de la esperanza de vida y otros. También
se logró considerablemente avanzar en materia de servicios público como agua
potable, sistemas de comunicación, etc. así como en aspectos socioculturales,
estratificación social y en algunos países en procesos democráticos dentro del
ámbito político. Para redondear un gran número de avances dentro de la
estrategia de sustitución.
Aunque es
evidente que la ISI constituyó un paso de avance en un proceso de desarrollo
autóctono y nacional cimentando sus bases en el fortalecimiento del mercado
interno, modificando las estructuras productivas en parámetros más modernos y
estableciendo mejoras en los problemas de la inequidad en la distribución del
ingreso y en políticas sociales dirigidas hacia la educación y la salud, el
proceso fue considerado un fracaso como modelo de desarrollo, En sí, esto no
debería haber causado sorpresa si se tomaba en cuenta que desde un principio
éste se vio envuelto en una gran vulnerabilidad frente al exterior debido a la
sobrevaluación cambiaria que acompaño a este proceso, la cual desestímulo las
exportaciones y aumento la dependencia de importaciones de bienes intermedios y
de capital.
El proceso
desde su concepción arranco con deficiencias propias en sus postulados, de ahí
que Fajnzilber dijera: “El modelo de industrialización precedente puso de
manifiesto su carácter trunco y distorsionado en el plano del hardware, pero su
carencia fundamental tal vez haya estado localizada en el plano del software”.
La
sustitución de importaciones y la industrialización no generaron, en medida
suficiente, ventajas competitivas para acceder a los renglones más dinámicos
del mercado mundial, esto es, los vinculados con las manufacturas de mayor
contenido tecnológico.25 En otras palabras, la región no logró aumentar la
productividad en la industria con respecto a la media internacional, y por lo
tanto, eran muy raras las posibilidades de que la economía pudiera insertar
nuevos productos dentro de sus líneas de exportación. El objetivo final de la
estrategia de la ISI, cambiar el patrón de inserción de la región en el mercado
mundial, no se había alcanzado. También los ciclos de crecimiento, se tornaron
detenidos periódicamente por el estrangulamiento externo y la necesidad del
ajuste.
El
predominio de las filiales de empresas extranjeras en las áreas industriales
más complejas debilitó la capacidad de integrar la producción de bienes y
servicios con los sistemas nacionales de ciencia y tecnología y con la oferta
interna de insumos complejos. De este modo, no se desarrolló suficientemente la
capacidad endógena de asimilación y transformación de las tecnologías
importadas ni de innovación original.
La
vulnerabilidad externa fue agravada por una tendencia generalizada de desequilibrio
fiscal y creciente endeudamiento público. Estas tendencias reflejaban la baja
capacidad de arbitraje del Estado en las pujas distributivas del ingreso,
inherentes a la inestabilidad institucional prevaleciente. La política
monetaria no resistió la agresión simultánea desde el frente externo y del
deterioro fiscal y, de manera generalizada, convalidó las presiones
inflacionarias. La inflación se instaló entonces como un mal endémico durante
la fase del crecimiento hacia adentro.
Otra
deficiencia marcada la representó la heterogeneidad estructural, problema que
se originó debido a la poca capacidad de absorción de mano de obra en el sector
moderno industrial proveniente de los sectores más atrasados sobretodo de zonas
rurales o comunidades indígenas.
En sí, las
ETN trasladaron a las sociedades latinoamericanas, formas de consumo que eran
producto de los países del centro, las cuales no correspondían con el grado de
desarrollo de las fuerzas productivas en la periferia. Estas formas de consumo
contribuyeron a mantener los altos niveles de concentración del ingreso. Para
que se tenga una idea el ingreso per cápita de la quinta parte de la población
con mayores ingresos en 14 países de América Latina era de 16.726 veces más
elevado que la quinta parte con ingresos menores.
En el
plano político se alude a la falta de voluntad por parte de los gobiernos y las
clases de poder en la toma de decisiones. De esta forma, se atribuye a la
formación en los años sesenta y setenta de una oligarquía vinculada estructuralmente
con las ETN, las cuales abandonaron totalmente el proyecto de desarrollo
nacional, lo cierto es, que el problema estuvo en confiar en esta clase para el
proyecto de desarrollo. De ahí que los dependentistas más radicales como Gunder
Frank, argumentaran que el camino para lograr una estrategia de desarrollo
viable recaía en una revolución socialista para toda América Latina.
Siguiendo
en el análisis de las deficiencias, se encuentran algunos aspectos teóricos
sobre el fracaso del proceso sustitutivo, que son interesantes y dignos de
análisis, ejemplo de éstos son:27 La falta de una definición clara de
desarrollo. La teoría de la CEPAL lo que buscaba era alcanzar a las sociedades
occidentales desarrolladas manifestando una concepción material del desarrollo
vinculada a la noción del progreso de los siglos XVIII y XIX.
Un segundo
elemento refiere al mecanicismo de la teoría. En donde predominaba el
economicismo y en consecuencia la creencia de que la modernización del sistema
productivo iba a implicar una mayor movilidad social.
Otro
elemento implica la consideración tardía de la importancia de las innovaciones
científico-tecnológicas en el proceso. Ésta se basaba en la aceptación de la
tecnología proveniente de los países centrales creando la acentuada dependencia
tecnológica y por tanto económica.
Un cuarto
elemento refiere al fracaso de los propios postulados. En sí, la
industrialización sustitutiva no llegó a cumplir, prácticamente en ninguna
sociedad las tres fases previstas en la estrategia, sustitución de bienes de
consumo, intermedio y capital, pues resultó imposible que cada una de ellas
engendrara en lo fundamental las condiciones para el inicio de la próxima.
Por
último, se puso de manifiesto una cierta ingenuidad por parte del proceso en
cuanto a la percepción del modo del funcionamiento del sistema mundial, al no
interpretar el papel real que juegan los países del primer mundo en su aporte
al desarrollo de los más atrasados.
El modelo
ISI, atravesó más de cincuenta años en el Subcontinente Latinoamericano, divido
en dos etapas, éste modelo mostró señales de desarrollo en materia de
crecimiento y alguna mejoría en los aspectos sociales, aunque en el balance
realizado, se observan deficiencias importantes, incluso en factores
fundamentales que muestran el porqué del fracaso del proyecto.
Es el pensamiento que sirvió de base a la formación
del capitalismo y que promulga el individualismo y la libertad de empresas.
Surge después de aproximadamente 40 años, en los 70 a raíz de la crisis que se
encuentra la economía a nivel mundial.
Para la mayoría de los
economistas críticos y las corrientes de pensamiento económico alternativo la
crisis estructural de los años setenta marcó el inicio de una nueva etapa que
se ha convenido en llamar neoliberal. Hablamos entonces de un
cambio en la configuración de la economía capitalista, que desde el final de la
segunda guerra mundial y hasta los años setenta había estado gestionada a
partir de un ideario obtenido de las enseñanzas de Keynes. Esa etapa del
capitalismo, apellidada dorada entre otras cosas por la inexistencia de crisis
graves y por responder a un círculo virtuoso de crecimiento de salarios y
crecimiento económico, entró en crisis y abrió la puerta a una nueva forma de
comprender la sociedad.
El
neoliberalismo es evidentemente una ideología, con un proyecto más o menos
definido de cómo tiene que ser la sociedad, y sus bases pueden encontrarse en
F. Hayek o M. Friedman. Pero el neoliberalismo es también la configuración
resultante de aplicar un determinado tipo de políticas, las que fueron
inspiradas por aquella ideología. El capitalismo no se articula siempre de la
misma forma y sus instituciones cambian (las relaciones entre capital-trabajo,
entre Estado-trabajo y otras…) bien como respuesta a su propia dinámica (como
se suele postular desde la teoría marxista) o bien como resultado de políticas
concretas (como afirman los teóricos pos keynesianos).
Desde la
teoría económica marxista puede explicarse el neoliberalismo a partir de la
óptica de clases, como el proyecto de las clases más ricas para recuperar unos
espacios de poder político y económico que perdieron tras la segunda guerra
mundial. Desde otros enfoques, complementarios en todo caso, el neoliberalismo
es un nuevo régimen de acumulación (teoría regulacionista) o una nueva
estructura social de acumulación (teóricos de la escuela radical). Hay
diferencias al respecto de qué llevó al surgimiento del neoliberalismo como nueva
forma de configuración capitalista y sobre su estabilidad a medio o largo
plazo, pero no hay disensiones importantes a la hora de definir como tal una
etapa muy bien caracterizada.
3.2 Caracterización del neoliberalismo
El
neoliberalismo se impuso primero en Estados Unidos y en Reino Unido (aunque se
experimentó previamente en el Chile de Pinochet), y su aplicación es muy
distinta entre los países del mundo. No obstante, el patrón es el mismo y los
efectos más similares que diferentes. Esa es la razón por la cual analizar el
neoliberalismo estadounidense es especialmente útil, por ser la forma canónica
del proyecto, para comprender esta nueva configuración. Para D. Kotz (2008), el
neoliberalismo estadounidense tiene una serie de nueve características principales.
a) La desregulación del comercio y las finanzas, tanto
en su nivel nacional como internacional.
b) La privatización de muchos servicios otrora
brindados por el Estado.
c) La cesión por parte del Estado de su compromiso de
regular activamente las condiciones macroeconómicas, especialmente en lo
referente al empleo.
d) Brusca reducción en el gasto social.
e) Reducción de los impuestos aplicados a las empresas
y familias.
f) Ataques desde el gobierno y las empresas a los
sindicatos, desplazando el poder a favor del capital y debilitando la capacidad
de negociación de los trabajadores.
g) Proliferación de los trabajos temporales sobre los
trabajos fijos.
h) Competición desenfrenada entre las grandes
empresas, en relación a un entorno menos agresivo propio de la configuración de
posguerra.
i)
Introducción
de principios de mercado dentro de las grandes empresas, particularmente en lo
referente a las remuneraciones de los trabajadores de más poder.
Esta
caracterización es, como puede intuirse, adecuada para describir los desarrollos
recientes en prácticamente todo el mundo capitalista, a pesar de que está
pensada para la economía de Estados Unidos. Y es la combinación de estas
características la que da lugar a una serie de efectos que el propio D. Kotz
(2008) enumera también: creciente desigualdad, incremento de la importancia del
sector financiero y sucesión de grandes burbujas de activos.
La
creciente desigualdad es resultado de varios desarrollos. Por una parte, de la
desregulación de sectores como el transporte y la comunicación y los
consecuentes descensos salariales que allí tuvieron lugar. Por otra parte, la
desregulación internacional de los flujos de capital acentuó la competencia
entre países y presionó los salarios a la baja. La transferencia de trabajos
desde el sector público hacia el sector privado también presionó los salarios a
la baja en muchos casos. El cambio de objetivos de política monetaria
(concentrándose en la inflación más que en el pleno empleo), y la
naturalización del desempleo, condujo a una mayor tasa de parados y a lo que
Marx denominó “ejército industrial de reserva”, empujando también los salarios
a la baja. La reducción de los impuestos redujo la capacidad redistributiva del
Estado, el cual además redujo los programas sociales cuyos beneficiarios eran
generalmente los más necesitados. Los cambios en el mercado laboral, con los
sindicatos golpeados por el Estado y las grandes empresas y con la
proliferación de contratos basura, agudizó el deterioro de la capacidad de
negociación de los trabajadores, algo que finalmente se tradujo en menores
salarios. Finalmente, la mercantilización del interior de las grandes empresas
presionó al alza los salarios de los grandes ejecutivos, mientras los salarios
de los trabajadores más de base se mantuvieron estancados o en retroceso.
Aunque en este blog hemos
visto evidencia empírica de
algunos de estos efectos, que además son fácilmente perceptibles en los países
desarrollados, Kotz señala algunos datos de importancia al respecto. Así, la
producción por hora creció mucho más rápido (un 1′91% entre 1979 y 2007) que
las ganancias de los trabajadores no supervisores (-0′04% para el mismo
período). Incluso teniendo en cuenta a todos los trabajadores, la productividad
creció por encima de los salarios (1′9% frente a 1′1%), lo que refleja un
desplazamiento del excedente desde el trabajo hacia el capital. Algo que se
verifica al comprobar que la tasa de crecimiento de los beneficios fue de un
4′6% entre 1979-2007 frente a una tasa de crecimiento de los salarios de un
2′0% para el mismo período. Finalmente, la desigualdad personal también se
agudizó en todo este tiempo, ya que el 5% de los hogares más ricos tenía un
15′3% de la renta en 1979 y un 20′9% de la misma en 2007, mientras el 20% de
los hogares más pobres tenían un 5′5% de la renta en 1979 y un 4% en 2007. Para
más inri, el 0′01% de las familias más ricas recibía un 5% de la renta en 2005,
un pico no alcanzado desde 1929.
4.-Incremento
de la importancia del sector financiero
Producto de la desregulación
financiera, de la competición desenfrenada y de la mercantilización del
interior de las grandes empresas llevaría a un nuevo contexto económico donde
las finanzas ganarían importancia sobre la economía real. Se ha hablado
de financiarización de la economía para describir este fenómeno que incluye la proliferación
de nuevos mercados financieros (especialmente el de derivados) y de nuevos
productos (CDOs, CDS, etc.) y agentes financieros (fondos de inversión
colectiva, por ejemplo), a la vez que tanto hogares como sobre todo familias
han quedado subsumidos por la lógica financiera cortoplacista.
Los altos
empleados, cuya remuneración está vinculada al valor accionarial, se han
preocupado más por incrementar los valores de las empresas en bolsa que por la
actividad real de la empresa y su permanencia a medio y largo plazo. A su vez,
la banca se ha transformado, cambiando progresivamente su actividad desde la recepción
de depósitos hacia los negocios con derivados y hacia las comisiones, y el
endeudamiento de hogares y empresas se ha convertido en un instrumento
propulsor de la demanda agregada.
En
general, la lógica cortoplacista (espoleada por la competencia) ha llevado a
las corporaciones tanto financieras como no financieras a asumir prácticas
mucho más arriesgadas y más rentables, desligándose de sus funciones propias en
el capitalismo. Aunque la literatura al respecto es muy amplia y documentada,
Kotz apunta brevemente que el porcentaje de beneficios de las instituciones
financieras en el total de instituciones era de un 21′1% en 1979 y alcanzó el
41′2% en 2002, en pleno auge de la burbuja de internet.
Como
resultado de los dos desarrollos anteriores, las burbujas de activos han
encontrado un caldo de cultivo espectacular. El crecimiento de los beneficios
sobre los salarios, la concentración del ingreso en familias ricas, la reunión
de flujos de capital ociosos (en fondos de inversión, fondos de pensiones,
etc.) ha llevado a promover burbujas en todas partes. Hay que recordar que este
capital financiero responde con mayor radicalidad a la lógica de la
rentabilidad (el ciclo corto marxista D-D’, es decir, dinero para obtener
dinero) sin preocuparse por la economía subyacente y de la cual en última
instancia depende. La desregulación financiera abrió el campo para que todo
este dinero, gestionado por empresas que responden ante sus accionistas, se
concentrara en diversos mercados, creando burbujas, en busca de rentabilidad.
Como
veremos en futuros, pero como es fácil intuir, estas burbujas han posibilitado
un endeudamiento creciente que ha permitido al capitalismo neoliberal funcionar
más allá de los propios límites que impone la economía, pues ha permitido que
el consumo pueda mantenerse a pesar de que los salarios se han estancado o han
incluso retrocedido. Eso significa que la crisis financiera está profundamente
enraizada en la desigualdad inherente al capitalismo neoliberal.
Es una expresión con múltiples
significados utilizada por diversas corrientes de pensamiento para referirse a
determinados modelos económicos de mercado en los cuales el Estado y las empresas públicas desempeñan un papel muy
importante en la economía, dentro de un marco social y económico capitalista.
El marxista Raymond Williams define al "capitalismo de Estado" como un
sistema económico en el cual el Estado lleva a cabo actividad económica
comercial, con administración y organización de los medios de producción de manera capitalista,
incluyendo el sistema de mano de obra
asalariada y
administración centralizada, actuando como una empresa más. En esta visión el
término "capitalismo de Estado" es aplicado críticamente a sistemas
que se autodefinen como socialistas o comunistas, pero que según estas corrientes no se trata de sistemas
verdaderamente socialistas o comunistas. Un caso ejemplar de este significado
fue la crítica de la Unión Soviética realizada desde sectores
marxistas. Esta crítica normalmente viene de comunistas, marxistas, y otros
tipos de socialistas.
Otra definición de "capitalismo de Estado" es
sostenida por corrientes económicas no marxistas. La revista británica The Economist en el número de enero de 2012
íntegramente dedicado al capitalismo de Estado (state capitalism) analizó este sistema mediante varios artículos
dedicados a tratar los casos de países como China, Brasil, Rusia, Argelia, Egiptoy Sudáfrica. Según estas visiones "el
capitalismo dirigido por el Estado no es una idea nueva" sino que ya existía
en el siglo XVII como lo atestigua la Compañía
Británica de las Indias Orientales, pero que ha tenido un "dramático renacer" a
partir de la década de 2000, evidenciado por el hecho del avance mundial de las
empresas públicas.
Hay varias teorías y críticas del capitalismo de Estado,
algunas de las cuales han existido desde incluso antes de la Revolución de
Octubre. Los temas
comunes entre ellas son identificar que los obreros no controlan
significativamente los medios de producción y que las relaciones
mercantiles y de producción para la ganancia se siguen produciendo en el
capitalismo de Estado. Lenin describió la economía de Rusia
como capitalismo de Estado.
La literatura marxista normalmente define el capitalismo de Estado como un
sistema social combinando el capitalismo el sistema asalariado de producir y apropiarse de
la plusvalía— con la propiedad o el control por
el Estado. Con esa definición, un país capitalista de Estado es uno en el que
el gobierno controla la economía y actúa como una gran corporación, extrayendo la plusvalía para invertirla en producción
futura. Friedrich Engels, en Socialismo: Utópico y Científico, argumentó que la propiedad por
parte del Estado no acaba por sí misma con el capitalismo, sino que el
capitalismo de Estado sería la última fase del capitalismo, consistiendo en la
propiedad y administración de la producción a gran escala y comunicación en
manos del Estado. También dijo que los instrumentos para acabar con el
capitalismo se encuentran dentro del capitalismo de Estado.
“El socialismo es la supresión de las clases.
La dictadura del proletariado ha hecho en este sentido todo lo que estaba a su
alcance. Pero no se puede suprimir de golpe las clases. Y las clases han
quedado y quedarán durante la época de la dictadura del proletariado. La
dictadura dejará de ser necesaria cuando desaparezcan las clases. Y sin la
dictadura del proletariado las clases no desaparecerán.” (Teodoro Santana
Nelson | Jueves, 29/01/2015 03:29 AM |)
Es el conjunto de 10 recomendaciones de política el economista
inglés John Williamson que tenía por objetivo orientar a los países en
desarrollo inmersos en la crisis económica para que lograr salir de la misma
.Estaba conformado por el:
·
Fondo
Monetario Internacional (FMI )
·
Banco
mundial
·
Tesoro
mundial
·
Tesoro
de Estados Unidos
·
Sede
en Washington
Las recomendaciones pretendían
seguir aspectos como liberalizar el comercio exterior y el sistema financiero,
reformas la intervención del estado a traer capital extranjero a los países (Williamson,
1990)
I.
Modelos de Desarrollo Capitalista
de estado civil en el Perú: El
modelo de desarrollo tiene como objetivo principal el autor el bienestar y la
calidad de vida en la sociedad m la política económica afecta los resultados
sociales mediante dos mecanismos: factor trabajo que refleja mas adelante con
oportunidades de empleo y ingresos tributarios el cual consiste en hacer
encaminar proyectos sociales con el objetivo del reducir la pobreza .
II.
Industrialización por situaciones
de Importaciones: Presidente
que aplico fue Fernando Belaunde en el periodo de 1963 – 1968. Características
fueron: la protección a la industria, incremento de la deuda externa, inversión
pública en infraestructura, políticas redistributivas (Celle, 2012)
III.
Modelo de desarrollo: capitalismo
en Estado: El
presidente que lo aplico fue Juan Velazco Alvarado en el periodo de 1968 –
1975 y sus características fueron, la reforma agraria, retorica neoliberal.
IV.
Modelo de desarrollo: Ajuste de
inicio del modelo de crecimiento hacia fuera: El presidente que lo aplico fue en
su segunda fase de gobierno militar fue Francisco Morales Bermúdez en el
periodo de 1975 – 1980 sus características de gobierno fueron : promoción de
loas exportaciones no tradicionales , liberación comercial ,ajuste fiscal (Celle, 2012)
V.
Modelos de desarrollo: Liberalismo
y populismo : Presidente
que lo aplico fue Fernando Belaunde Terry en el periodo de 1980 – 1981 las
características de este periodo de
gobierno fueron política fiscal expansiva: inversión pública, mini-
devaluación, liberación comercial, crisis de la deuda externa. (Celle, 2012)
VI.
Modelo de desarrollo: Populismo y
Macroeconómico: Presidente
Alan García Pérez en 1985 – 1990 las características fueron: el control de
precios, protección comercial, políticas fiscales y monetarias expansivas (Celle, 2012)
VII.
Modelo de desarrollo:
Estabilización, liberalización y apertura al exterior: El presidente fue Alberto Fujimori
en el periodo de 1990 – 2000 las características fueron: las reformas
estructurales por libre mercado, liberación, estabilización, apertura al
exterior, sector privado como matar del crecimiento (Celle, 2012)
Se refiere a un tipo de
estrategia de integración económica llevada a cabo por un país o región
económica para facilitar el intercambio internacional de bienes o servicios y
coordinar políticas económicas comerciales entre regiones.
Regionalismo tradicional,
anterior a la aparición del regionalismo abierto, se caracterizaba por ser una
política de sustitución de importaciones aplicada a una región, por lo que
implicaba menor integración con el resto del mundo, excepto los países vecinos.
El Regionalismo Abierto
se caracteriza, además de buscar aumentar la integración con los países
vecinos, también tiene como objetivo eliminar o disminuir las barreras para la
integración con el resto del mundo.
Una idea subyacente de
las regiones o países que aplican el regionalismo abierto, es aumentar sus
competencias y eficiencia interna (como región), no para sustituir
importaciones, sino que para poder lograr una mayor integración con el resto
del mundo.
La Comisión Económica
para América Latina y el Caribe es el organismo dependiente de la Organización
de las Naciones Unidas responsable de promover el desarrollo económico y social
de la región .Entonces La Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL,1994:8), el “regionalismo abierto” podría definirse como : ”… el proceso
de crecimiento interdependencia económica a nivel regional, impulsado tanto por
acuerdos preferenciales de integración ,como por otras políticas en un contexto
de creciente apertura y
desreglamentación, con el objetivo de aumentar la competitividad de los países
de la región y de construir , en la medida de lo posible , un cimiento para una
economía internacional más abierta y transparente.”
Se trataría de conformar
mercados regionales relativamente abiertos aunque manteniendo un margen
preferencial para los socios, basados en una liberalización amplia en términos de
sectores y de países, en la estabilidad macroeconómica, y con políticas activas
y marcos reguladores que promovieran una “competitividad auténtica” basada en
la transformación productiva y la incorporación del progreso técnico, y no en
una “falsa competitividad”. Derivada de los bajos costes laborales, la
externalización de costes ambientales, o las bajas cargas fiscales.
El modelo supone que la
reducción de las barreras al comercio y a la movilidad de capital y recursos,
aumente la competitividad en los países miembros de una región. La mejora en la
competitividad sumada a la armonización de políticas de los países miembros de
la unión económica, facilitaría una posterior disminución de las barreras de
integración con el resto del mundo, lo que a su vez tendría beneficios
económicos adicionales para los países miembros, con mayores oportunidades de
importación, exportación, flujos de capital, aumentos de la competitividad,
innovación, etc.
Cabe mencionar que el
regionalismo abierto no se enfoca únicamente en la liberalización comercial
sino también en factores como armonización de políticas entre los países,
coordinación de la política exterior del grupo de países, mejorar la
infraestructura, sistemas de innovación, políticas macro y micro económicas, etc.
En América Latina, el
concepto de regionalismo abierto ha sido impulsado por la CEPAL. Se tomó como
referente el proceso de integración regional llevado a cabo en Europa, en donde
la integración mediante una unión económica y monetaria (La Unión Europea)
permitió que la región en conjunto aumente su integración con el resto del
mundo. (zonaeconomica.com "¿Qué es el Regionalismo Abierto?" )
Como ha señalado Robson
(1998:278), en el “regionalismo abierto” siguen vigentes los objetivos clásicos
de la integración económica, definidos en términos de efectos
estáticos-ganancia de bienestar derivadas de la creación de comercio, la mayor
eficiencia derivada de la reestructuración productiva, pero ya no son el
objetivo principal.
Un claro ejemplo: El
Mercado Común del Sur (MERCOSUR)
Estableció una zona de
libre comercio y acuerdos de arancel común, así como diversos mecanismos de
complementación productiva y de integración económica, social y cultural,
incluyendo la libre circulación de los ciudadanos del bloque. (Wikipedia)
Desde comienzos de los
90, la región ha adoptado el “Regionalismo Abierto” como una estrategia de
desarrollo con el objeto de mejorar su competitividad internacional, y mejorar
la coordinación de políticas entre los miembros de los grupos regionales. (
Jose, S, Instituto complutense de estudios internacionales –pag 75)
Zona
de libre comercio:
Los países firmantes del
tratado se comprometen a anular entre si los aranceles en fronteras, es decir
los precios de todos los productos comerciales entre ellos serán los mismos
para todos los integrantes de la zona, de forma que un país no puede aumentar
el precio de los bienes producidos en otros países que forman para te de la
zona de libre comercio.
a. Una
primera característica que favorece el regionalismo abierto consiste en que los
acuerdos deben garantizar una liberalización amplia de mercados en términos de
sectores. Por otra parte, dados los efectos favorables que la liberalización ya
efectuada unilateralmente ejerce sobre el comercio intrarregional, se hace
aconsejable no aumentar las barreras arancelarias y no arancelarias que se le
aplican.
b. En segundo lugar, se precisa una
liberalización amplia de mercados en términos de países. Ello supone formular
acuerdos con condiciones de adhesión flexibles.
c.
d. Con la liberalización amplia de mercados en
términos de sectores y países, se reducirían los costos económicos derivados de
acuerdos sectoriales restrictivos, de la polarización de inversiones y de
compromisos contradictorios que provocan incertidumbre, mientras que se
alentaría la expansión de la inversión, la incorporación de progreso técnico y
el aprovechamiento de las economías de escala.
e. En tercer término, es necesario que el proceso
integrador esté regido por normas estables y transparentes, de manera que los
acuerdos recíprocos de integración actúen claramente como garantía de que no
habrá eventuales riesgos o incertidumbres respecto del acceso al mercado
ampliado. Para que así sea se debe contar con normas nítidas y precisas sobre
origen, salvaguardias, derechos compensatorios y resolución de controversias.
f. En
cuarto lugar, en el contexto internacional contemporáneo, los aranceles externos
comunes y un moderado nivel de protección frente a terceros son instrumentos
eficientes para reducir los incentivos al contrabando y también para evitar
acusaciones de comercio desleal relacionadas con el uso de insumos con grados
de protección distintos. Asimismo, reducen la necesidad de contar con normas
estrictas de origen, que pueden representar un obstáculo importante a la
liberalización comercial.
g. En
quinto lugar, ante la posibilidad de que se llegue a una amplia liberalización
intrarregional del comercio y de las inversiones, conviene tener presente el
peligro de que las normas de origen pueden llegar a ser un instrumento
proteccionista oculto, que discrimine en mayor medida en contra de los países
con menor capacidad para aprovechar las potencialidades del mercado ampliado o
de los que cuentan con una mayor proporción de inversión de origen extra
regional.
h. En sexto
lugar, la extensión del tratamiento nacional a la inversión
intrarregional, también contemplada parcialmente en algunos acuerdos de
integración, puede producir el efecto adicional de crear oportunidades de
inversión en sectores previamente vedados (en particular en el de los
servicios), así como también dar una mayor seguridad a las empresas de la
región que pretenden invertir fuera de sus países de origen. Este aspecto puede
reforzarse mediante cláusulas o acuerdos destinados a proteger la inversión
intrarregional y a evitar la doble tributación
i.
En séptimo lugar, la integración también
debe contribuir a reducir las trabas o costos de transacción que, además de las
barreras comerciales arancelarias y no arancelarias, aumentan los costos de los
proveedores regionales y obstaculizan el intercambio recíproco. Reducir estos
costos de transacción requiere construir obras de infraestructura que vinculan
a los países, eliminar o armonizar normas y regulaciones y efectuar reformas
institucionales que faciliten la integración de mercados incompletos o
segmentados. Estas acciones pueden requerir recursos financieros de
consideración, lo cual justifica evaluarlas y ordenarlas en términos de sus
beneficios netos.
Segunda fase del gobierno militar
del General. Francisco Morales Bermúdez durante el periodo de 1975-1980.
Características:
·
Promoción de las exportaciones no
tradicionales.
·
Liberalización comercial.
·
Renegociación de deuda externa.
·
Devaluaciones.
·
Ajuste fiscal.
·
En los
noventa, el regionalismo abierto priorizaba el crecimiento del comercio y
promovía para ello el libre mercado y la mínima intervención del Estado. Para
impulsar la transformación productiva también se debe promover la
liberalización comercial intrarregional para favorecer el proceso de
especialización intraindustrial en curso. Otra de las capacidades importantes
de la integración se encuentra en el ámbito de la incorporación del progreso
técnico y la articulación productiva. Ello incluye el aumento del rendimiento
de las actividades de innovación, al reducir las barreras comerciales,
favorecer la estandarización de normas y regulaciones, fomentar la creación de
centros de excelencia y reducir los costos de la investigación pura y aplicada.
·
Hemos
hablado, de neoliberalismo y financiarización, pero también de desigualdad y
clases sociales. En realidad, son todos conceptos que me parecen especialmente
útiles para comprender la sociedad actual, y particularmente las causas de la
crisis financiera y económica que vivimos y -previsiblemente- viviremos. No cabe
duda de que son todos fenómenos muy interrelacionados, y que deben estudiarse
con cuidado por la gran cantidad de variables que median entre unos y otros.
Las diferentes corrientes de pensamiento económico alternativo (pos
keynesianos, radicales, regulacioncitas, marxistas, etc.) nos brindan la
oportunidad de sacar enseñanzas que en su mayor parte pueden integrarse en una
explicación coherente y cierta. A mi entender el uso del concepto
neoliberalismo está plenamente justificado, tanto en su concepción ideológica
como en su concepción económica. No importa que otros lo usen con otro
propósito, menos descriptivo y más político, pues ambos usos son perfectamente
legítimos. La economía no es un compartimento estanco de la política, sino
parte necesaria de ella y los economistas tenemos, en mi opinión, un doble
papel por cumplir. El de describir (más bien revelar) la realidad que nos rodea
y el de concienciar a una población a la que se le ha privado de las
herramientas fundamentales para saber cómo quieren organizarse como sociedad.
·
La
conclusión del modelo agroexportador es que este modelo solo beneficiaba en
gran manera al país que producía con los bienes del país exportador de materia
prima, este modelo modelo se aprovecha de los países jóvenes y este trajo muchas malas consecuencias al país
dependiente como la contaminación, y que el país industrializado no daba al
país dependiente desarrollo sino solo crecimiento económico. Los países más
adelantados siguen utilizando este modelo, utilizando las materias primas de
otros países beneficiándose a sí mismos y no al país productor de la materia
prima.
1. Prof. Fernando Ariel Bonfanti
(2015) “Análisis del modelo de Industrialización por Sustitución de
Importaciones en América Latina y en Argentina. una mirada hacia la realidad
industrial actual en argentina”. Recuperado de file:///C:/Users/SKYNETPERU02/Downloads/2164-6318-1-PB.pdf
2. Zonaeconomica.com
"Industrialización por sustitución de importaciones (Modelo ISI)" [en
línea] Dirección URL: https://www.zonaeconomica.com/isi (Consultado el 22 de
Abr de 2018)
4. Cajal
Alberto (s.f.), “El Modelo Agroexportador: Características y Consecuencias”
Recuperado de https://www.lifeder.com/modelo-agroexportador/
9.
Calle
C. Luis (noviembre 14, 2014) modelos de desarrollo. https://es.slideshare.net/gogo5792/modelos-de-desarrollo-en-el-peru
10. Espinosa G. Alberto (octubre 19 2010)
economía crítica y critica de la economía. http://www.economiacritica.net/?p=15